Anochecer

En una playa desierta y aislada, nuestros pies se clavan en una arena formada de recuerdos inventados. El viento silba con tus reproches de lo que nunca hice y arrastra mis lamentos de lo que nunca perdoné.

Cuando la primera ola rompe lentamente en la orilla, das un paso hacia adelante, vacilante y temeroso de tener que replegarte cuando el agua vuelva a su lugar. Entonces abres la boca y tus insultos atraviesan mis oídos, enredándose en las nubes. Mis manos se mueven en el aire, destruyéndote.

Me desgarras la piel con tu fuerza, me envenenas con tus labios, me clavas rosas en el pecho. Pero yo no puedo callarme, porque tú no quieres que siga haciéndolo. Quieres una respuesta, quieres algo más que indiferencia. Así que te arranco los ojos con palabras.

Eres tú o yo. Nunca fuimos los dos.

Lo intentamos, ¿recuerdas? ¿O es también algo inventado? ¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué fue lo que quisimos que pasara? Tú no lo sabes distinguir; yo nunca quise descubrirlo.

Mis labios se sellan, y tú te escondes en el silencio. Tu aliento se mezcla en un aire ausente; mis pestañas se humedecen. De repente, te calmas, y mi respiración se aleja. Tu alma flota en el interior de un pozo de agua salada mientras mi corazón descansa, inmóvil, sobre tu espalda.

Y otro día llega más a su fin. Como el anterior, como el siguiente.

Tú y yo descansamos en la orilla, observando la puesta de sol frente a un mar enrojecido por tu sangre y la mía entremezcladas.

puesta de sol

«Está como muerto pero vive»

1920: Evil Returns

  • Título alternativo: 1920 Зло возвращается57232210
  • Año: 2012
  • Duración: 124 min.
  • País: India
  • Director: Bhushan Patel
  • Guion: Vikram Bhatt
  • Música: Amar Mohile, Chirantan Bhatt
  • Reparto principal: Tia Bajpai, Aftab Shivdasani, Vidya Malvade, Sharad Kelkar
  • Más información: IMDb; filmaffinity; Bollywoodhungama

El argumento gira en torno a dos amantes que, no habiéndose visto antes y siendo separados por una encerrona, se acabarán conociendo en circunstancias muy peculiares: ella con pérdida de memoria y siendo acechada por un espíritu maligno.

La primera hora, más centrada en presentarnos a los personajes y darnos los detalles básicos, tiene más bien tono de suspense y drama. A partir de la segunda ya sí se muestra lo sobrenatural y un popurrí de clichés que no faltan en las tramas de exorcismos (vómitos, levitaciones, cabezas que giran…). Impresionan los momentos en los que cantan los protagonistas, pues esto choca bastante con el contexto y recuerdan a los dramas románticos.

Mi puntuación: 13866573_1269687523076068_970961706_n13866573_1269687523076068_970961706_n13866573_1269687523076068_970961706_n

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o seguir leyendo a sabiendas de que podrías toparte con ciertos detalles que comúnmente llamamos spoilers.

♦♦♦


Fui un poeta muy reconocido que vivió anclado en una trágica historia de amor. Un 25 de octubre debí encontrarme con mi amada, con quien mantenía una relación por correspondencia, pero nunca llegó la oportunidad. Desde esa fatídica fecha, en la que con tanto dolor tuve que hacer frente a la inesperada noticia de su partida, me dediqué a beber con la esperanza de que el alcohol emborronase mis recuerdos.

Un día, una joven malherida fue encontrada en nuestras tierras. Sentí una extraña sensación en mi cuerpo, como si me advirtiese de algo importante. «Quizás sean los estragos de la bebida», pensé.  Al parecer, la joven había perdido por completo la memoria. «¿Quién sería ella?». Mi hermana, sospechosa, señalaba  que todo podía ser fingido, pero los pocos restos que quedaban de mi corazón intuían que la muchacha decía la verdad.

Las cosas se pusieron más complicadas cuando la desorientada recién llegada trajo consigo apagones repentinos, puertas que se abrían solas y la gota que colmó el vaso: clavos ensangrentados que salían de sus vómitos. Realmente parecía que estaba enferma. Mi hermana, exasperante, insistía en abandonarla a su suerte para no involucrarnos en temas tan oscuros. Mientras discutíamos, una música mágica, delicada y pasional captó mi atención. La desconocida cantaba y tocaba el piano para aliviarse. «¿Cómo podía conocer esa joven esa canción? ¿Cómo podía saber la melodía que yo compartía con la que fue mi amada confidente?».

Decidí apiadarme de la pobre desgraciada y acompañarla al hospital con la poca bondad que me quedaba. Puede que me recordarse a alguien en el fondo. Pronto, una serie de infortunios nos condujeron a unas experiencias sobrenaturales de lo más espeluznantes, pues un espíritu malvado nos atacaba una y otra vez, entorpeciendo nuestro viaje, torturando a la joven, impidiendo que ella recuperase su memoria y que yo negase la mía.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

(Imágenes tomadas de Bollywoodhungama)

Sin embargo, nada de eso puede compararse con la realidad que vivo ahora día tras día. Ya no queda alma en mi interior para el dolor, la cobardía, las lágrimas o el desamor; estoy vacío. Cuando fue poseída por aquel demonio, tal y como sugirió mi hermana semanas anteriores, la abandoné para que otra persona se ocupase. La abandoné a su suerte. Supe que intentaron exorcizarla y pereció. También supe que la extraviada mujer era en realidad mi único y verdadero amor, quien, en un intento de buscarme, fue atacada por ese infame espíritu que disfrutaba atormentándonos, alejándonos, impidiendo nuestro amor. Si hubiese tenido algo más de humanidad, la habría ayudado, y su memoria y nuestros corazones habrían acabado uniéndose. Pero ya no queda nada en mí. Ni luz, ni amor, ni esperanza. Solo aquellos viejos versos que una vez escribí y esta maldición.

Violento resplandor

Ojos de serpiente que derramas sobre mí,
tan ojerosos como lascivos.

Tus párpados se tornan cansados
y el frío ha pasado por tu sien.

Ya no sonríes,
cuelgan huellas de ron en tus comisuras.

No queda nada de tu altura
ni de tu figura.

Las sombras palidecen
y te ensombrecen.

Me miras como si nunca hubieses muerto
y estuvieras esperándome.

E intentas rozarme con los dedos,
pero me traspasas.

Oigo gritos a tu alrededor,
el infierno te calienta la espalda.

knife-376381_1920

Desvías la mirada
y entreabres la boca en una cortina de sangre.

Susurras muy despacio mi nombre.
Hace años que no lo repites.

Es como si…
como si aún me quisieras.

«¿Me miras a mí? Pues chilla, chilla»

Déjame entrar

  • Título original: Låt den rätte komma in MV5BMjMzMjI0NDk5MF5BMl5BanBnXkFtZTgwMzQ2NjQ0MDI@._V1_SY1000_CR0,0,707,1000_AL_
  • Título alternativo: Let the Right One In
  • Año: 2008
  • Duración: 115 min.
  • País: Suecia
  • Director: Tomas Alfredson
  • Guion: John Ajvide Lindqvist
  • Música: Johan Söderqvist
  • Reparto principal: Lina Leandersson, Kåre Hedebrant, Per Ragnar
  • Más información: IMDb; ALLMOVIE; filmaffinity

La historia se centra en la relación que surge entre un niño que sufre acoso escolar y una niña recién llegada al barrio que esconde una verdad sangrienta: no es humana.

La trama puede moverse por dos vertientes: puro amor que surge de la soledad de ambos personajes, o el poder de seducción y sumisión de una de las figuras más sanguinarias de las historias de terror: los vampiros. No hay duda de que el protagonista, debido a sus circunstancias, cae bajo la influencia de este ser, pero, ¿es por un enamoramiento? ¿Le ha dado ella el empujón necesario para entrar de lleno en el crimen bajo una falsa inocencia? ¿Qué estaría dispuesto a hacer por amor? Las respuestas quizás se personifican en el compañero inicial de ella…

Mi puntuación: 13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o seguir leyendo a sabiendas de que podrías toparte con ciertos detalles que comúnmente llamamos spoilers.

♦♦♦


Mi día a día es un mar de sufrimiento. Me gusta aprender, pero esos estúpidos lunáticos me torturan sin descanso. ¿Por qué no me dejan en paz? Ya ni me gusta ir a la escuela.

El frío alimenta la desgracia y ni los días de intensa nieve pueden salvarme de sus embestidas. ¿Dónde están mis padres? No pueden ayudarme centrados en sus asuntos. ¿Qué puedo hacer?

Una niña ha llegado al barrio junto a un señor que parece ser su padre. Es extraña: no usa botas de nieve ni abrigo. El hombre también parece misterioso: está tapiando todas las ventanas. ¿Les dará miedo el sol?

Otro día más. Sus insultos retumban en mi cabeza. No puedo aguantar más. He conocido a la chica nueva; dice que no puede ser mi amiga. ¿Por qué nadie quiere serlo? ¿Qué tengo de malo?

Me he roto la nariz jugando en el recreo (eso le he dicho a mi madre). Eli dice que les devuelva el golpe. Quizás tenga razón, quizás me dejen en paz. Mañana cogeré la navaja de papá; mamá no se dará cuenta.

El director del colegio ha llamado a casa: quieren expulsarme por “meterme” en peleas. La verdad es que llevo tanto tiempo en esta situación que empiezo a creer que Eli es la única a la que le importo. Ya somos íntimos.

Los periódicos y la gente del barrio dicen que están muriendo muchos vecinos, incluso he oído que se sospecha de los recién llegados. Le preguntaré a Eli si sabe algo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

(Imágenes tomadas de IMDb y SensaCine)

Hoy me he enterado de que los monstruos son reales, pero no tengo claro si los humanos nos diferenciamos mucho de ellos. También fui a la biblioteca y leí varias cosas. Ya no estoy a salvo. He cogido de nuevo la navaja de papá, algunos jerséis, unas monedas y mi libro favorito. Me voy de casa.

Le he dejado una nota a Eli con las direcciones de mis compañeros de clase. Espero que sus sangres sean mejores que sus almas.

Espesura de anémonas

rose-2042235_1920

No hay tiempo.

¿Lo escuchas? Tu corazón late acelerado, furioso, frenético, mucho más rápido que el tictac del reloj. Ahogas un segundo en su boca, y otro más. Las horas se esparcen como una lluvia de pétalos de rosa. Se deshacen a tu alrededor, caen al suelo y se marchitan. Tus manos dibujan un caótico cuerpo, se funden en una piel que no es la tuya. Pero el tiempo no se detiene cuando tus ojos se toman un segundo para mirar el amor, que lleva su nombre.

El reloj grita como una alarma de incendios.

Quémale la ropa, funde su piel, envuélvela con el fuego de tus brazos. No escuches los pasos de esos minutos perdidos en la torpeza de tus dedos. Céntrate en ella, que se ríe joven y preciosa, esperando que le digas todo lo que quiere escuchar. No te calles, no te refugies en el silencio. ¡Grita más fuerte que el tiempo! Deja salir esa llama que te abrasa la piel antes de que te incendie el alma. No esperes a mañana…

Quizás ya no hay un mañana.

Todo se apaga. En la penumbra refulgen sus ojos como dos luces. Tus manos la siguen acariciando, cada día, cada noche, cada año. Su piel ya no es lisa, su risa no es ansiosa, su cuerpo no tiembla ante el roce desconocido. Ya no hay prisa, y te preguntas cuánto tiempo te has detenido en besar sus labios. ¿Cuándo ha nevado sobre sus cabellos? No importa, tus manos la siguen amando, tus ojos siguen susurrando las palabras que tú no liberas y se cierran, porque reconocen cada rincón que recorren a ciegas tus dedos.

Y tu corazón sigue latiendo por ella.

Hasta el último latido lleva su nombre.

bloom-1846200_1920Inspirado en Soneto de la Guirnalda de rosas, de Federico García Lorca.

«Nunca olvides que pase lo que pase no debes enamorarte»

La mecánica del corazón

  • Título original: Jack et la mécanique du coeur la_mec_nica_del_coraz_n-884372937-large
  • Año: 2013
  • Duración: 94 min.
  • País: Francia
  • Director: Stéphane Berla, Mathias Malzieu
  • Guion: Mathias Malzieu
  • Música: Dionysios
  • Reparto principal: Mathias Malzieu, Olivia Ruiz, Jean Rochefort, Grand Corps Malade
  • Más información: IMDb; ALLMOVIE; filmaffinity

La historia se centra en un chico con un reloj por corazón, su viaje a través de Europa para encontrarse con el amor de su infancia, y canciones pegadizas y personajes muy peculiares de acompañantes.

Si te gusta el género de animación y los personajes que se pasan media película cantando, esta obra no te decepcionará. Al menos en esos aspectos, pues la historia presenta algunas incongruencias que pueden atragantarte (¿cactus y desiertos en Granada? Me temo que se hicieron un cacao con la geografía española…). Un final que se nos revela desde el principio, pero la delicadeza estética con la que está construida es tal que te mantiene expectante hasta los últimos minutos.

Mi puntuación: 13942261_1269687406409413_895346483_n13866573_1269687523076068_970961706_n13866573_1269687523076068_970961706_n

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o seguir leyendo a sabiendas de que podrías toparte con ciertos detalles que comúnmente llamamos spoilers.

♦♦♦


Jack nació como un bebé cualquiera, pequeño y delicado, con ojos entumecidos y movimientos aletargados, orejas puntiagudas y débiles gimoteos. A simple vista, un bebé normal; mas había algo que lo hacía único: un reloj de cuco ocupaba el lugar de su corazón. La criatura llegó con un pausado tictac por un latido humano. ¿Era eso lo único que lo hacía especial?

Con el paso de los días, su madre advirtió que el recién nacido crecía a una velocidad apresurada, deseoso de aprender, deseoso de conocer su alrededor… Así es: el pequeño Jack podía controlar su tiempo.

Los primeros años se desenvolvieron sin apenas percances confinados en la vieja mansión, pero la constante sobreprotección de la señorita Madeleine acabó convirtiendo a Jack en un niño curioso por saber del mundo. El chico huyó, dejándose arrastrar por sus sueños y el tictac de su corazón en una larga noche de invierno.

Durante su ingenua aventura se topó con otro chico muy singular, pues era totalmente de madera. Se hicieron buenos amigos, aunque pronto los sueños de uno y otro se disgregaron en caminos diferentes: uno quería ver a un gran mago para que lo convirtiese en un niño de verdad, y Jack quería seguir jugando con el tiempo y su reloj de cuco.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

(Imágenes tomadas de SensaCine)

Quiso el destino que se conocieran él y la señorita Acacia, de quien cayó profundamente enamorado. Los días parecían segundos a su lado y ambos hicieron planes de futuro. Pero la inhumana madre naturaleza, celosa de ese amor, un buen día de verano se la arrebató y, aunque Jack intentó por todos los medios salvarla, fue imposible, pues su don solo le permitía controlar el tiempo para su propia existencia. Ante tal pérdida, Jack quedó quebrantado, con un tictac descompasado, condenado a vivir en un mundo mortal con un don imperecedero, recordando el lejano sueño de su compañero de madera. Con un corazón de frías tuercas y engranajes mecánicos.

«La lujuria era un pecado sobre el que reflexionaba demasiado»

¿Qué libro es?

el-infierno-de-gabriel

 

Título: El infierno de Gabriel

Autor: Sylvain Reynard

Año: 2012

Género: novela erótica (mejor dicho: novela “ñoña”)

 


¿Te interesa?

Bueno, como es mi intención poner un poco de variedad en esta sección, no podía faltar una novela erótica (que tanto está de moda). Además, las novelas de amor siempre están a la orden del día. Os propongo, por ello, esta novelilla para los románticos empedernidos.

Eso sí, abstenerse los ateos del amor, podría herir sentimientos.

El relato se desarrolla en Toronto (Canadá), sin embargo, la cultura italiana es la que impera. El autor juega con los protagonistas poniéndolos en consonancia con dos personajes italianos mundialmente conocidos. Imprégnate de la cultura ítala a través de una bonita historia.

encuentro-beatriz-y-dante

Vamos a ponerlo verde:

Con todo el boom que estamos viviendo de novelas eróticas (siendo todas muy parecidas…), ésta parece contener un poco de aire fresco. No se ciñe únicamente a: chico guapo + chica guapa = sexo rápido. El acto sexual y su descripción no es el tema principal. Más bien es la descripción del deseo, lo cual puede llegar a ser más excitante que la recreación del sexo.

Me encantó el comportamiento de Gabriel al principio, era tan desagradable que me cayó bien al momento. Le daba mucha caña a la santurrona de Julia. Sin embargo, después se pasaba de atento con ella… protagonizando escenas demasiado vomitivas. Eso del amor predestinado empalaga demasiado…

Se tiran la mitad de la novela en modo “microondas”: calentando sin cocinar. Es un poco pesado con tanto “quiero pero no puedo”. Pero, a la vez, es tan morbosa la relación del profesor y la alumna que engancha muchísimo.

En fin, con un profesor de semejante calibre, ¿qué chica no se prestaría como voluntaria para sacarle del infierno?

Puntuación:

13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13866573_1269687523076068_970961706_n

Se querían, sabedlo

Él ya lo sabía.

Sabía que no había caminos de rosas sin espinas. Que no había luz sin oscuridad. Ni día sin noche. Sabía que la vida no era de ningún color. Que no había blanco ni negro. Ni existía el bien y el mal. Sabía que no había nada eterno. Que no había vida sin muerte. Ni soluciones perfectas. Sabía que no había sonrisas sin lágrimas. Que no había felicidad sin sufrimiento. Ni libertad sin sacrificio.

Sí, lo sabía. Lo aprendió en las miradas recriminatorias de la gente. En el rechazo de sus seres queridos. En la soledad envolvente. Lo aprendió en las preguntas sin respuesta. En las habitaciones vacías. En la cama desolada. Lo aprendió en la sangre. En las calles deshabitadas. En el miedo latente. Lo aprendió en la inmensidad. En la nada. En el vacío.

Pero también sabía otra cosa.

Sabía que no había una palabra fuera de tono sin un susurro entrecortado. Que no había cicatriz pintada en su cuerpo sin un beso delicado que la borrara. Ni tormenta que durara para siempre. Sabía que no había sangre derramada sin caricias que la recogieran. Que no había gritos hirientes sin silencios reparadores. Ni oscuridad tan densa que ocultara el brillo de sus ojos. Sabía que no había piel desgarrada sin un abrazo protector. Que no había lugar del que caer sin que su mano lo sujetara. Ni miedo sin algo que perder.

Lo sabía. Lo aprendió en las risas tontas. En el temblor de su cuerpo. En la calidez de una mirada. Lo aprendió en la torpeza de la primera vez. En el reconocimiento de la décima. En las respiraciones contenidas. Lo aprendió en la penumbra. En los más recónditos escondites. En el futuro incierto. Lo aprendió en los susurros en su oído. En las sábanas enredadas en sus cuerpos. En las noches infinitas. Lo aprendió a la luz del día. En la indiferencia. En un mundo nuevo entre sus brazos. Lo aprendió en los besos que detenían el tiempo. En los colores del aire. En el labio ajeno suspendido entre sus dientes.

Aprendió que el mundo no es comprensivo. Ni la vida justa. Pero aprendió a vivir a su lado. Aprendió a decir te quiero sin pensar en qué dirán. No tenía que enfrentarse a nadie. Solo tenía que quererlo a él.

Se querían, sabedlo.jpgInspirado en Se querían de Vicente Aleixandre.

«Se querían», Vicente Aleixandre

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando…
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.

«Algunas veces los espíritus echan de menos a sus seres queridos»

Shutter: el fotógrafo

  • Título original: Shuttershutter-475394551-large
  • Año: 2004
  • Duración: 97 min.
  • País: Tailandia
  • Director: Banjong Pisanthanakun, Parkpoom Wongpoom
  • Guion: Banjong Pisanthanakun, Sopon Sukdapisit, Parkpoom Wongpoom
  • Música: Chartchai Pongprapapan
  • Reparto principal: Ananda Everingham, Natthaweeranuch Thongmee, Achita Sikamana
  • Más información: IMDb; ALLMOVIE; filmaffinity.

La historia se centra en un guaperas con un pasado oscuro que, a raíz de un accidente de coche, vuelve a resurgir con fenómenos paranormales constantes (relacionados con fotografías) y tensión desquiciante.

¿Por qué abro mi sección con esta película? Una de mis favoritas de terror. Es cierto que no encuentras grandes sustos o potentes efectos especiales (¡vaya fantasma!), pero el hilo de la historia te mantiene siempre alerta para concluir con un final bastante llamativo. El empleo de las fotografías como medio para interactuar con los espíritus es, además, uno de los puntos más interesantes de la película a mi modo de ver.

Mi puntuación: 13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n (3 snitchs doradas de 3, ¡muy buena!)

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o seguir leyendo a sabiendas de que podrías toparte con ciertos detalles que comúnmente llamamos spoilers.

♦♦♦


Era la boda de mi mejor amigo; lo recuerdo con todo lujo de detalles porque fui la única persona a la que no le permitieron acercarse al alcohol, pues me tocaba conducir después. Claro que, en realidad, tampoco me importaba: no bebía desde hacía mucho tiempo. Camino largo, noche oscura… Probablemente todos los hostales y taxis de la zona estaban ocupados y esa es la razón por la que aquella noche, tras la fiesta, decidimos mi acompañante y yo volver a casa en coche. Quién iba a imaginar que una joven sin chaleco reflectante ni luz alguna se cruzaría por mitad de aquella carretera a esas altas horas de la noche. El accidente, a pesar de que su piel irradiaba más luz que la luna llena, fue inevitable: camino solitario, noche oscura, joven suicida, irresponsables conductores que no ponen la mirada al frente…

¿Y entonces qué? ¿Llamar a una ambulancia? ¿A la policía? ¿Huir? Parece que la solución más acorde para construir esta historia fue la de huir, porque llamar a emergencias es de valientes.

En los días siguientes se sucedieron acontecimientos bastantes peculiares que, resultado de una conciencia no muy tranquila, nos hacían delirar y ver sombras tenebrosas en fotografías. Lo verdaderamente preocupante fue cuando, un día cualquiera, mientras trabajaba en mi estudio, entró una figura que creí que era mi compañera. Sonó el teléfono y… ¡Sorpresa! Mi compañera me llamaba desde la otra punta de la ciudad…  Entonces… ¿quién era la mujer que había estado en el estudio conmigo?

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

No llegué nunca a averiguarlo porque quemé la casa, el coche, las cámaras y las fotos; me mudé a otro país, me cambié el nombre y empecé una nueva vida. Ahora, tras unos años sin percances, recuerdo que en la época del instituto fui un auténtico imbécil y que todos aquellos sucesos extraños podrían ser obra de una joven Blancanieves, despeinada y locamente enamorada, que vuelve de entre los muertos para vengarse y no separarse de mi persona.

Llevándome un triste cigarrillo a los labios, contemplo un rostro abatido a través del reflejo de la ventana. Yo ya no era aquel joven imbécil del instituto; había cambiado. ¿Por qué ella volvió?

Quizás se trate de un amor eterno, de una fotografía mal tomada.