La sirena verde

Estoy muriendo. Lo noto en los labios. Lo noto en mis sienes. Lo siento. Dentro de mí. Me he despertado con unas ganas irrefrenables de vomitar, pero no lo he hecho. Si muriese ahora sería demasiado joven. Demasiado joven para amar. Demasiado joven para desprenderme de la vida. Hasta demasiado joven para respirar. Mi madre dice que la semana que viene cumpliré 18 veranos. Y yo sigo aquí, al sol. Mis ojos, tan limpios como la brisa, han perdido su brillo, mis mejillas han abandonado el color de los melocotones. La vitrina del cielo se desploma frente a mis manos y proyecta la sombra despeinada de mi cabello envejecido de azul. Ni siquiera quedan restos de los productos químicos ni puedo palpar su toxicidad, al menos el agua de la piscina no lo ha vuelto de color verde, como las sirenas de las profundidades. Escucho Nirvana y se repite en mi cabeza la voz de Kurt Cobain susurrándome “¿Dónde has dormido esta noche?”. Quiero ser su chica. Nuestros hijos tendrían los ojos azules y serían rubios como el trigo y la cebada; tendrían su pelo despeinado y mis hoyuelos, su rabia y mi apatía. Kurt me abandonó antes de nacer, pero estoy segura de que se habría enamorado de mí si me hubiese mirado a los ojos y hubiese comprendido que la soledad y la destrucción del mundo está en mis pupilas, marrones como la roca caliza. Busco la oscuridad de mi habitación con viejos posters de su melena, viejas glorias de los vinilos desgastados y un helado derritiéndose en la colcha de la cama. Quiero morir por ti, Kurt, dejarme caer a tu abismo; dejar de soñar contigo. A los 27 acabaré con mi vida, tal como hiciste tú hace 24 años atrás, escupiendo a la pistola que te partió la sien. Y seré canción con tus melodías. Recuerdo cuando estaba en el útero de mi madre; me ahogaba. Yo nunca fui una chica normal. Ni corriente. Ni nada que se le parezca. Soy como tú, Kurt, y es por ello que debo planear mi muerte. Soy demasiado cobarde para las cuerdas, demasiado cobarde para las armas de fuego, demasiado cobarde para romper mis venas. Pero tal vez sí estoy preparada para las pastillas o tal vez estoy preparada para morir de soledad, como tú. El aire caliente entra por mi ventana y me abrasa la piel. Odio el verano y estoy empapada. ¿Dónde estás, Kurt? Eres un ángel vestido con cazadora. Abrázame. Soy demasiado joven para amar, pero te elegí a ti.

ea4551720d882514b40f32e97931a13f

 

Anuncios

Limerencia

Crees que he olvidado el tacto de tu piel,

tus frías manos

y el viejo tango de los pliegues de tus ojos.

Sospechas que te revivo cada noche,

buscándote descalza entre mis sueños

fingiendo que tu pelo es de terciopelo.

Si supieras la de noches

 que he contaminado tu presencia,

            maldiciéndote,

ansiándote,

luchando contra la muerte y la sangre…

Y ahora estás aquí; a mis pies.

Me miras con láminas de azabache

y siento el amanecer.

Tu cuello sabe a iceberg

y la punta de tus labios a rosas malditas.

Te evoco de la única forma que sé;

te amaso y te amoldo con mis manos.

Te respiro y me atosigas con tu carmesí,

con el intenso aroma de tu cuerpo.

Despierto entre sudores,

clamo tu nombre.

Te has marchado.

WhatsApp-Image-2017-10-20-at-10.58.30

 

El único chico despierto

El chico de la mirada azul

miraba hacia la triste tarde

buscando el mar entre las nubes.

Lucía pecas como balas de guerra

y poseía varias lunas en el costado

simulando acuarelas naranjas.

Era demasiado joven para amar el cielo,

ni siquiera le gustaba la lluvia

y usaba un vaso transparente como telescopio.

Hacía cien noches que no dormía,

se abrigaba contra el sueño

y soñaba entre algodón y cristal.

El chico había sobrevivido

a la mirada del invierno

por ver un costado de azul naufragar.

Usaba una vieja linterna desgastada,

la cual lo acariciaba con su luz

y creaba constelaciones de las sombras

y castillos de polvo estelar.

Una noche, un cometa colisionó contra su ventana,

incendiándose en miles de fuegos

con los colores de la tierra.

Bajó de su guarida hecha de sueños

abrazado al espíritu de las estrellas.

El único chico despierto vio la inmensidad;

las cenizas, el paisaje alado,

la desolación,

y comprobó la soledad

de ser el único ser vivo.

 

 

El olvidado doblaje, parte II

“Como decíamos ayer” —la mítica frase que dijo Fray Luis de León al recuperar su cátedra en la Universidad de Salamanca— retomamos el mundo del doblaje.  En este último apartado finalizaremos explicando el proceso del doblaje, así como el reconocimiento de las voces más importantes de España. En primer lugar, para buscar a un actor de doblaje se realiza un casting, siempre intentando que la voz del actor original y la del actor de doblaje sean lo más parecidas posible (voice match). El desarrollo del doblaje es el siguiente: el actor llega a sala, se coloca el guión ante el atril y se realizan los takes (toma en la que se corta una parte del diálogo para trabajarla en producción). El doblador lee, ensaya, repite y corrige el guión, intentando darle matices a la voz de su personaje para que se ajuste y se sincronice perfectamente al castellano.

En ese sentido, los actores de doblaje tienen que ver las expresiones de los ojos, la cara y la boca para hacer  una buena interpretación de la voz. No solo eso, sino que hay que trasladar esa voz al castellano y buscar la aproximación que respete el idioma original de la película original. Un actor de doblaje tiene que interpretar, imitar y reinterpretar. Lo más difícil para los actores de doblaje es conseguir la respiración de su personaje, así como las risas, llorar, algunos gestos o simular esfuerzos donde se tiene que presionar la voz.

Como veis, no es tan fácil ser actor de doblaje, ya que se tiene que tener en cuenta varios factores para conseguir un buen doblaje, así como una voz original, profunda o calmada, dependiendo de lo que se busque y del país. Por ejemplo: la voz real de Goku en japonés no tiene nada que ver con su doblador español, ya que el primero tiene una voz más aniñada, “de pito”, y podemos considerarla más “femenina”, dependiendo del canon del país. En cambio, en español, su voz es más jovial y más solemne, acorde con la voz de un héroe.

Para finalizar, es interesante conocer alguno de los estudios más importantes de España: contamos con nombres como Sonygraf, International Soundstudio o Best Digital, donde se realizan doblajes de videojuegos, cine de animación, anuncios, etc. A continuación, os presentamos algunos actores y actrices de doblaje que conoceréis por su icónica voz, pero a los cuales no habíais puesto cara:

Luis Posada ha doblado a Johnny Deep o Adrien Brody, mientras que Nuria Mediavilla ha doblado a Angelina Jolie, Nicole Kidman o Helena Boham Carter. Nuria Tirfol, en cambio, ha doblado a Natalie Portamn, Keira Knightley o Anne Hathaway. Por último, Miguel Ángel Jenner es el doblador de Samuel L. Jackson, Pumba o John  Rhys-Davies. Y como ellos, hay muchos actores y actrices con unas voces desgarradoras y mágicas que consiguen que te metas de lleno en las películas y las puedas ver cómodamente sin tener que ver los subtítulos y la imagen al mismo tiempo.

En conclusión, ser actor de doblaje implica un trabajo detrás del atril que pocos ven y pocos valoran, siendo menospreciados. Estos actores y actrices deben ser reconocidos y alabados por su trabajo, ya que nos permite disfrutar de la película en nuestro idioma y hacen un gran esfuerzo para contentar al espectador.

  • Fuente:

http://www.estudiosdedoblaje.com/

El olvidado doblaje, parte I

Top 5 de libros eróticos

¿Está siendo un invierno frío? Tenemos la solución: un top de cinco libros para leer esta Navidad y que os aventuréis en el mundo de la pasión y de la lujuria. Este género sufrió un boom en 2011 y hoy en día sigue siendo muy popular. Os proponemos un recorrido diferente por el erotismo a través de estas cinco modalidades:

P327166Amos y mazmorras

Autora: Lena Valenti

Año: 2012

Modalidad: sadomasoquismo

Esta novela recrea el famoso juego “Dragones y Mazmorras” pero en forma de competición sadomasoquista, donde dos agentes infiltrados deberán jugar para resolver un caso. En este libro sentirás en tu piel la tensión sexual de una manera desbordante.

libro_1351962210Pídeme lo que quieras

Autora: Megan Maxwell

Año: 2013

Modalidad: swinging

Judith, una joven secretaria, se adentrará en el mundo del empresario Eric Zimmerman, lo que la llevará a poner a prueba sus instintos más secretos. Esta novela es muy campechana, pero hará que subas de temperatura con sus magníficas escenas sexuales.

saga-vanir-12-libros-lena-valenti-digital-ebooks-pdf-D_NQ_NP_406125-MLV25377587963_022017-F

Saga Vanir

 Autora: Lena Valenti (repite en el top)

Año: 2013

Modalidad: erótica sobrenatural

Esta saga de romance paranormal está compuesta por doce libros y está enmarcada en la mitología nórdica, donde los “vanir” y los “berserker” son ayudados por diferentes personajes para salvar la tierra.  Es una saga inolvidable que te hará fantasear por su naturaleza salvaje y posesiva.

91uTs21E97LDominación 1. Atada.

Autora: Lorelei James

Año: 2015

Modalidad: bondage

Amery conoce a Ronin en defensa personal, y la química hace el fuego. Todo cambia cuando el enigmático profesor le propone ser atada al estilo japonés. En este libro conocerás técnicas de bondage como el shibari, una técnica artística que no te dejará indiferente.

9788408051848

El infierno de Gabriel 

(Para ver esta reseña visita esta entrada: El infierno de Gabriel)

 

Dios es una mujer

A Cristina Peri Rossi

 

No poseo un reino en la tierra

ni creé el mundo en siete días,

pero sí tengo el temperamento

de un dragón enfurecido.

Me despierto cada mañana despeinada

y con sed en la boca.

A veces,

con manchas del juego del amor.

Otras tantas, luzco desabrigada

y bajan por mí ángeles enfurecidos.

Mi belleza es casi mística

y las palabras fluyen de mis labios

como aguijones que se te clavan en el pecho.

No puedo multiplicar peces

ni convertir el agua en vino,

pero sé combatir.

No me seducen las amapolas

ni mis piernas pertenecen al infierno.

En mi pecho está bordada la libertad

y el fuego candente del paraíso.

.

Dios es una mujer,

pero diosas somos todas.

IMG_5350 - Copy

(Collage de Mary Beth Edelson)