Reto literario: Baúl

Desde el Blog de nuestra querida Lídia nos hemos animado a participar este mes con su reto de escritura. ¿Quieres participar? Es muy sencillo, solo sigue las instrucciones y crea una composición basada en la imagen del mes. En mayo estamos jugando con la siguiente:

Y aquí va nuestra pequeña aportación, un cuento sobre el tiempo, la vida y un cofre especial.

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BAÚL

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Cuando llegó el momento, los nervios afloraron como cuando era un niño. Lo había mantenido guardado todo este tiempo, tal y como le dijeron. El polvo lo había descuidado y el brillo se había perdido tras los años, pero ahí estaba, esperando pacientemente. En la tranquilidad de la medianoche, en la puerta del jardín trasero, alumbrado por la tenue luz de la luna, lo abrió. Aquel viejo cofre le produjo nostalgia. Abrazó al Señor del Tiempo que en su interior se encontraba, y este, sonriendo amablemente, le mostró el reloj que consumiría su alma. Después el cofre volvió a cerrarse esperando ver crecer a otra inocente vida.

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Imagen de Pixabay
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NIEBLA: el despertar de Laura

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Imagen de Pixabay

—¿Por qué vas vestida así? No sé, Laura… Yo creo que esa ropa no es apropiada.

—¿No te gusta? ¿Es que quieres que me ponga en traje de luces?

—No, no. Yo qué sé…

—¿Es por la camiseta?

—No…, bueno, sí. Es que va a parecer que eres una borracha.

—A mí también me gusta la cerveza. Cuando la vi me pareció muy cool y por eso la compré.

—Si ya, pero con esa frasecita… Tampoco creo que debas ir con shorts, aún no hace tanta calor como para ir enseñando tanta carne.

—Creía que te gustaba cómo me quedaban.

—¡Claro! Se te ve el culito muy respingón, jeje. Pero vamos a casa de mis amigos, no sé, quizás algo más normal… ¿Por qué no te cambias en un momento?

—Juan, vamos tarde. Tus amigos nos están esperando.

—No pasará nada porque esperen un poco más; no se van a mover de allí. Estarán ya pidiendo las pizzas y abriendo las cervezas. ¡Como si los estuviera viendo! … Anda, nena.

Ella pensó si sería conveniente cambiarse, pues luego las culpas por llegar tarde se las llevaría ella. Pero él, muy serio, la miró de nuevo, de arriba abajo, e hizo un movimiento con la cabeza para indicarle que fuera a la habitación. Cuando ella volvió a la entrada del piso, se lo encontró con una sonrisa cómplice mientras chateaba.

—¿Qué te parece? ¿Mejor?

—…Ah.

—Vaya. ¿Hablas con los chicos?

—…No, una amiga. Vámonos ya, que siempre tengo que esperarte.

Ahí estaba: la culpa. Salieron a la calle y una brisa fresca los recibió. La chica no insistió en lo del chat a pesar de que la sonrisa de él lo dejaba claro todo. Ambos, bajo el cielo estrellado y una tenue luz palpitante de una farola cercana, se montaron en el coche para ir a ver el partido a la casa de un amigo de él.

—Con esto estás más guapa, cari. … ¿Qué pasa? ¿Ya te has enfadado?

—No, no es eso. Es que estoy cansada.

—¿Cansada tú? ¡Pero si no haces nada en todo el día! Solo ahí sentada con tus libros… Se te va a poner el culo cuadrado, ¡jaja!

—Sí, jaja. Es la dura vida del opositor: todo el día sentado frente a una mesa sin mover ni un músculo —ironizó.

—Pues yo no sé para qué tanto estudiar. Tú no lo necesitas, me tienes a mí. Yo me encargaré de que a mi gordi no le falte de nada.

—Pero yo quiero trabajar, no quiero depender de t…

—¡Ya estamos: “la niña que quiere trabajar”! ¡Pero si tú solo sirves para cocinar! Bueno, para eso y para otras cosas, tú ya me entiendes…

—Juan, el semáforo.

—Joder, con doña estricta. A estas horas no hay nadie por la calle, no pasa nada si me lo salto. En fin…

—…

Esperando a que el semáforo volviera a verde, ella vio su triste reflejo en el espejo retrovisor del copiloto. ¿Qué era lo que estaba haciendo allí? Se retocó con los dedos un poco la zona que el maquillaje cubría. Aunque casi lo logró, todavía se podían ver muestras de los moratones. Se preocupó: seguro que los demás lo notarían.

—¿En qué piensas? —preguntó él.

—En nada —mintió.

—… Ayer un tal Miguel te llamó varias veces. ¿Quién es, un nuevo amiguito? ¿Otro friki como tú?

Semáforo en verde.

—Ya te he dicho que no tienes que hablar con otros. ¿Por qué no me haces caso?

—Es un compañero de la academia. Imagino que querrá mandarme el nuevo temario…

Guantazo.

—A mí no me vengas con esas mariconadas. Eres una puta. ¿No tienes suficiente hombre conmigo? ¿Tienes que buscar a otros? Si al menos te pagasen, podrías valer para algo…

—Juan, por favor…

—¡Ni por favor ni mierdas! —el tono subió—. ¿Por quién me tomas? A mí me tienes que respetar, tienes que hacer lo que yo diga que para eso eres mi nov… ¿Ya estás llorando? ¡Contigo no se puede!

—Es solo un compañero, de verdad…

—Me importa una mierda quién sea, como si es el muerto de tu padre. Tú no tienes que habl… ¡Madre mía, con la tía esta! Es que no sé para qué te he dicho que vengas con nosotros.

Del enfado, propinó un puñetazo al volante, sabiendo ella que las cosas se pondrían feas de nuevo cuando regresaran. La casa a la que iban estaba en uno de los barrios nuevos construidos en las afueras. Apenas había luz, sus lágrimas tampoco ayudaban, pero pudo ver un rostro amorfo en ese retrovisor. Se limpió las lágrimas con los dedos temblorosos. La reacción de estos con su piel la electrificó. El dolor de las noches pasadas seguía ahí. ¿Por cuánto más?

—¡Pero qué haces, loca…!

Se bajó del coche en marcha.

—¡Vuelve ahora mismo!

Corrió hacia el descampado que había a su lado. Él la persiguió.

—¡Laura! ¡No seas niña! ¡Vámonos!

Dejó de llorar. Había tomado una decisión; corrió con todas sus fuerzas, cosa que lo enfureció más.

Una niebla blanquecina empezó a cubrir el terreno rápidamente. No miró atrás y se adentró. Cuando él, hecho una furia, llegó a su altura, no hubo nada. Ni la niebla, ni el rastro de ella. Bajo el cielo estrellado y en absoluta soledad, él solo pudo gritar de ira.

—¡¡LAURAAA!!

«Disfrutas con la venganza, ¿verdad?»

Lady Dragon

  • Título original: Lady Dragonlady_dragon-372315659-large
  • Año: 1992
  • Duración: 97 min.
  • País: Indonesia
  • Dirección: David Worth
  • Guion: Clifford Mohr, David Worth
  • Música: Jim West
  • Reparto principal: Cynthia Rothrock, Richard Norton, Bella Esperance, Diaz Tangkilisan, Piet Burnama
  • Más información: IMDb, filmaffinity, ALLMOVIE.

La protagonista es una experta en artes marciales que decide vengarse del tipo que mató a su marido en el mismísimo día de su boda.

El argumento es tan simple que ni se molesta en profundizar en los motivos por los que el “antagonista” manda matar al marido de la protagonista (digamos que intuimos por ciertos diálogos que andaba investigando los negocios —sucios— del tipo y este lo quitó del medio), o qué es en lo que está metido (¿mafias, drogas, armas ilegales, prostitución…?). Prácticamente, es al final cuando se nos menciona que está relacionado con gas venenoso (¿pero es él quien lo fabrica? ¿En qué laboratorio? ¿O solo lo distribuye?). La historia podría haber dado juego pero acaba siendo un cúmulo de clichés de patadas y coreografías imposibles (aquí el “peloguantazo” de Natasha Romanoff se queda corto), sonidos del Street Fighter y música ochentera, coches saltando por los aires y gente disparando sin ton ni son —mención aparte los efectos especiales.

Mi puntuación: 13866573_1269687523076068_970961706_n13866573_1269687523076068_970961706_n13866573_1269687523076068_970961706_n

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o leer este relato inspirado en ella y que podría contener algún que otro spoiler.

♦♦♦


—Ya conté todo lo que sé. No hay más, maldita sea.

—¿Por qué no empieza desde el principio?

—¿Otra vez? Esto es absurdo, una total pérdida de tiempo. Todavía hay mucho que hacer…

—¿Qué le parece si empieza contando a qué vino su amigo a la ciudad?

—¡¿Mi amigo?! ¡Era mi esposo! ¡Y por vuestra culpa está muerto!

—Tenemos que aclarar este asunto ya, así que o empieza a hablar o jamás saldrá de aquí. Usted verá.

—¿Quieren saber por qué John murió? Le mandaron investigar a un pez gordo neoyorkino que había instalado sus sucios negocios en esta ciudad de mierda. ¿Y sabéis lo que le hicieron sus propios jefazos cuando las cosas se pusieron feas? ¡Lo abandonaron! ¡Como a un animal! Cuando se descubrió que ese canalla controlaba media ciudad, le dijeron que se retirase. Pero mi John no podía, ya estaba demasiado metido en esto.

»Ni una advertencia siquiera. Directamente ese capullo de Ludvik mandó a sus matones en el día de nuestra boda. Murió desangrado entre mis brazos, a los pies de la escalera de la iglesia, ¿saben? Una no puede olvidar una cosa así tan fácilmente.

—Tengo entendido que ha pasado un año de eso.

—… ¿Qué intenta decirme con eso? ¿Que he tenido tiempo suficiente para superar el trauma? ¿La depresión? ¿Pretende que después de esa tragedia siga con mi vida como si nada?

—No era mi intención decir eso…

—Pues lo ha dicho. Y espero que por su bien no tenga que vivirlo. Porque no, eso NUNCA se supera.

—¿Qué llegó a descubrir su marid…John?

—Nada del otro mundo, ni la punta del iceberg. Algunas conexiones con otros cargos de poder de la ciudad, influencias y relaciones con países extranjeros, viajes de incógnito, drogas y prostitutas, trampas y asesinatos encubiertos… Pero no era suficiente para pillarlo; no basta. Aún hay mucho por hacer y trapos sucios que destapar.

»Tan ingenuo fue… Ni se percató de que su “fiel” compañero le estaba traicionando y vendiendo al mismísimo diablo.

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(Imágenes tomadas de IMDb)

—¿Por eso los mató? ¿Por venganza?

—¿Venganza? Los maté porque ese era el trabajo de mi marido. Alguien tenía que hacerlo o John no podría descansar donde quiera que ahora esté. Yo, que lo había perdido todo, que todas las noches me despertaba con los estruendos de aquel fatídico día, con la visión de mi marido muriéndose entre mis brazos, acorralé a ese cretino pretencioso al que todos respetaban.

»Sin ayuda de nadie logré infiltrarme en esa compañía infectada por ratas.

—¿Qué vio?

—La inmundicia humana.

»Y os voy a contar algo que puede que nadie supiera, ni siquiera mi difunto esposo: ese hombre…, Ludvik no era humano. Quiero decir, que su espíritu se había corrompido tanto que ya no quedaba nada de su naturaleza humana. Era un ser oscuro y maligno, y yo lo quemé.

Lo quemé todo.

En busca de las gemas

*Nota al intrépido lector: elija las opciones (A o B) más acordes a su manera de actuar. Siga las instrucciones que le llevan de un punto a otro y, de este modo, podrá construir una historia peculiar donde el protagonista es usted.


El aerodeslizador ha llegado a puerto. Llegaste a este planeta con un único objetivo: encontrar las Gemas del Infinito para proteger todo aquello en lo que crees. Las gemas son seis: Poder, Tiempo, Alma, Realidad, Espacio y Mente. ¡Si consigues las seis serás el amo del universo!

1. Tu primera misión será enfrentarte a un ambicioso y excéntrico coleccionista de peculiaridades galácticas del que oíste hablar en una taberna de saqueadores de Knowhere.

[Opción A] Tratas de negociar un acuerdo con El Coleccionista para que te 
preste temporalmente la Gema de la Realidad que posee en su tan conseguido 
arsenal de armas galácticas y trofeos majestuosos. A cambio de ella, debes 
darle todas las riquezas que poseas. Ve al punto 2.
[Opción B] Prefieres ir directamente a la acción, así que preparas un 
cóctel molotov casero para distraer a El Coleccionista y así poder robar 
la Gema de la Realidad. Ve al punto 3.

2. Tienes ya la primera gema en tu poder, habiendo tenido que pagar un alto precio por ella. De vuelta a casa, te enteras de que Visión está en Wakanda para que le quiten la Gema de la Mente sin necesidad de sacrificarse, por lo que decides ir allí y prestar tus servicios, ya que has pasado muchas noches en vela viendo Hospital Central y Doctor House.  

[Opción A] Te infiltras en la operación y negocias con Shuri (la encargada 
de la operación) para que te de la gema al finalizar, ya que alegas que 
eres el único ser capaz de destruirla por el bien del universo. Ve al 
punto 5.
[Opción B] Esperas hasta que Shuri extraiga la gema, amenazándola a punta 
de pistola para que te la entregue y luego salir huyendo antes de que Los 
Vengadores se te echen encima. Ve al punto 4.

3. Al volver a tu planeta te percatas de que algo está pasando en tu mundo (aunque no poseas el sentido arácnico), pues los destrozos en la ciudad y la gente herida gritando por las calles te lo advierten. Es entonces cuando ves al que conocen como Doctor Strange correr detrás de lo que parece ser una capa. Sabes que esta es otra oportunidad para hacerte con la Gema del Tiempo que está en su poder.

[Opción A] Corres detrás de la capa para capturarla y secuestrarla, y
luego pedir un rescate a cambio de la gema que posee el Doctor Strange. 
Ve al punto 7.
[Opción B] Decides ayudar a Doctor Strange capturando esa capa tan 
rebelde. Intentas negociar con él para que te preste la gema, ya que 
tienes un plan pensado para quitarle el guantelete a Thanos y así terminar 
con él. El Doctor Strange parece haber visto un futuro en el que solo hay 
una posibilidad de que eso vaya a ocurrir, pero aún así, decide confiar en 
ti. Ve al punto 6.

4. Con tan solo dos gemas en tu poder, la que le robaste a Tivan y a Visión, te llegan noticias de que el peligroso y maniático Thanos también las está recolectando para hacerse un guantelete de bisutería y brillantes y deslumbrar en las locas noches de los sábados. Estás en peligro, ya que son las únicas que le faltan a Thanos, quien no va a dudar en matarte si hace falta.

[Opción A] Secuestras a la hija adoptiva (y favorita) de Thanos, Gamora, 
para poder escapar con ella en la nave espacial de unos cazadores de 
tesoros y asegurarte de tener una oportunidad de sobrevivir si la cosa se 
pone muy mal. Sin embargo, como el pesado de Quill no descansará hasta 
encontrarla, acabas liberándola en un planeta extraño, oscuro y demacrado, 
en el que encontraréis unos entes alienígenas que te tomarán como huésped 
y te obligarán a cambiarte el nombre por Venom. Juntos, podréis sobrevivir 
a la oscuridad que se avecina. Ve al punto 8.
[Opción B] Te unes a Thanos tras percatarte de que es invencible, 
ganándote su confianza, convirtiéndote en su más fiel aliado, e incluso le 
entregas las dos gemas que has hallado por tu cuenta. A pesar de ello, en 
lo más profundo de tu ser sigues urdiendo un plan para robar las gemas que 
posee y así completar la misión que se te encomendó. Ve al punto 9.

5. Todos confían en ti gracias a las artes y los juegos aprendidos de Loki. Consiguen arrancar la gema de la cabeza de Visión y te hacen portador de ella.

[Opción A] Escapas con la gema con la ayuda de Killmonger, el cual va a 
mostrarte el paradero de la siguiente gema y se unirá a tu causa 
ofreciéndote un ejército de apoyo. Con dos gemas en tu poder ya, no dudas 
en sacarle provecho y trazar el mejor plan para conseguirlas todas de una 
manera rápida y eficaz. Por ello, tu nuevo ejército y tú os plantáis en el 
viejo planeta Vormir para alcanzar la Gema del Alma y, con ello, resucitar 
al único que podría ser más útil que esta dichosa búsqueda: Superman. Con 
un poco de suerte, podrías controlar su espíritu y convertirlo en pieza 
indispensable para tu nuevo ejército. Ve al punto 9.   
[Opción B] Mantienes la confianza que tienen en ti para que te ayuden a 
buscar la siguiente gema sin sospechas, y ya de paso, que te hagan el 
trabajo sucio y mueran por la causa. Cuando conseguís localizar la Gema 
del Alma en Vormir, lanzas a todos tus “aliados” al fondo del Monte del 
Destino, sin conseguir despertarla gema. Sin embargo, como eres más astuto 
que ella, y posees la Gema de la Realidad, le haces creer que aquellas 
personas eran importantes para ti y, por tanto, dignas del sacrificio para 
portar la delicada gema. Para tu asombro, tu arriesgado plan sinsentido 
funciona, y cada vez estás más cerca de cumplir tus objetivos. Ve al 
punto 8.

6. Con dos gemas en tu poder, Tony Stark se muere de envidia y te declara la guerra, alegando que eres un ser peligroso que ansía solo el poder para gobernar el universo y someter a todo ser viviente. Por más que intentas aclarar las cosas, solo consigues desatar la II Guerra Civil.

[Opción A Intentas localizar al Capi para que se ponga de tu lado con 
tal mala suerte que lo pillas en una escapada que se ha montado con su 
mejor amigo Bucky para esquiar por montañas siberianas. No te queda más 
remedio que reunir, con mucho esfuerzo, a tu propio séquito de mutantes 
para plantarle cara al señor Stark. Una lucha a muerte por defender la 
misión que se te encomendó. Ve al punto 8.
[Opción B] Aunque intentas aplacar los modos de Tony diciéndole que has 
visto todas sus películas (incluso Iron Man 3), su obstinación y obsesión 
por ser el protector de la Tierra te hacen replantearte tus próximos 
movimientos. Por ahora, decides usar la Gema de la Realidad y convertir 
a tu oponente problemático en el vengador oscuro de la noche que Gotham 
necesita. Ve al punto 9.

7. Doctor Strange tiene un gran apego a su compañera la Capa de Levitación (le ahorra el tener que usar las piernas), por lo que entrega la Gema del Tiempo sin dudarlo ni un segundo. Mientras disfrutas de tu avispada y victoriosa jugada, unas patrullas de los Nova Corps aparecen en la Tierra para detenerte, pues el Coleccionista se enfureció cuando descubrió que le robaste su tesoro y te vendió a Xandar (lo cual te favorece, ya que tienes constancia de que en ese planeta se custodia otra Gema del Infinito).

[Opción A] Por algún extraño giro en el guion (o en la Gema del Tiempo), 
mientras eres interrogado por los cuerpos especiales de Xandar, Ronan 
reaparece vivito y coleando gritando violentamente, destruyendo todo a su 
paso y buscando ferozmente la Gema del Poder para vengarse. Como no puedes 
seguir perdiendo el tiempo en esta carrera a contrarreloj, te pones en 
contacto con los Guardianes de la Galaxia, quienes llegan justo cuando 
Ronan obtiene (de nuevo) la tan temible gema… Ve al punto 9.
[Opción B] Gracias a tus trucos y artimañas, consigues que Los Nova Corps 
te entreguen la Gema del Poder a cambio de información sobre el paradero 
del tirano que está causando ciertos estragos por el universo. Con los 
astros alineados, el mundo cuántico de tu parte y Hugh Jackman volviendo a 
su papel de Lobezno, el destino te pone en medio del camino de Thor, Loki 
y Hulk, quienes acaban de enfadar a los dioses nórdicos por destruir sus 
tierras sagradas (y, por otro lado, tus gemas sienten la presencia de una 
de sus compañeras que viaja con ellos…). Ve al punto 8.

Final

Punto 8                                                        Punto 9                                                  [+Punto 10]


En memoria de Stan Lee

¿Qué peli es?

¿Reconoces este lugar? ¿Sabrías decir a qué película pertenece?

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The Full Monty

Año: 1997 the_full_monty-890568928-large

Duración: 83 min.

País: Reino Unido

Dirección: Peter Cattaneo

Guion: Simon Beaufoy

Música: Anne Dudley

Género: comedia dramática, comedia, drama social, buddy film, trabajo/empleo, baile

Reparto principal: Robert Carlyle, Mark Addy, Wim Snape, Steve Huison, Tom Wilkinson, Paul Barber, Hugo Speer.

Más información: FilmAffinity, IMDb

A pesar de no ser una gran fanática de la comedia, esta película entra en la categoría de mis favoritas por tal “atrevida” propuesta. Los protagonistas, obreros en paro de una fábrica que quebró, te envuelven en sus dramas personales tan reales como la vida misma. Recuerdo a la perfección la primera vez que la vi porque los vecinos nos llamaron la atención por la infinidad de carcajadas que dábamos al verla. Sin duda, es una obra para pasar un rato agradable (sin olvidarnos también del drama social que se desarrolla en la historia), con una excelente banda sonora y unos personajes con los que podemos sentirnos identificados.

BSO: Disney Animation

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En el cine de animación de la productora Walt Disney (al igual que en cualquier otra de este género), la música cobra un papel muy destacado, independientemente de la técnica animada que se emplee, pues es necesario el uso de sonidos y música que acompañen y acrediten a la imagen (por ejemplo, el claxon del coche de Cruella De Vil, las trompetas que anuncian la entrada de sus altezas, etc.). Pero…

¿Cómo clasificamos la música de aquellas historias en la que los protagonistas siempre están cantando?

Como comentamos en una entrada anterior, es bastante común dividir las bandas sonoras en música incidental/música diegética. ¿Dónde podríamos colocar, pues, las canciones que cantan Timón y Pumba en The Lion King (1994) o Rapunzel y Eugine en Tangled (2010)? ¿Forman parte de la música incidental o score (es decir, de aquella orquesta que suele sonar de fondo)?

Al pensar en varias de sus películas, seguro que somos conscientes de las distintas formas en las que “aparece” la música. Sin meternos en el tramado de la historia de la productora, pues hoy no es el tema a tratar, podemos ver las diferencias mencionando a Micky como el aprendiz de brujo en Fantasia (1940), donde las imágenes del famoso ratón son las que acompañan al poema sinfónico del compositor Paul Dukas (L’Apprenti sorcier, 1987); o a Giselle cantando y bailando con una multitud a modo de flashmob durante su visita al parque con Robert (Enchanted, 2007); o a la agente Hopps encendiendo una radio que deja sonar algunas canciones “tristes”, o como cuando en su trayecto a la ciudad escucha “Try Everything” en el reproductor de música (Zootopia, 2017); o incluso Phil Collins con su “Son of Man” sonando de fondo mientras vemos la transición del pequeño Tarzán en adulto (Tarzan, 1999). Si os interesa el tema de la música en la historia del cine de animación de Walt Disney, podéis echar un vistazo a una masterclass del especialista Jorge Fonde que podéis encontrar aquí.

Existen, como acabamos de ver, multitud de posibilidades (películas en las que cantan los personajes, aquellas en las que no cantan pero hay alguien externo que sí, otras en las que se recurre a la música diegética de una radio…), y Disney sabe cómo aprovecharlas, si bien es cierto que el género o subgénero del largometraje también influirá en el tipo de banda sonora, pues algunas tienden a ser ver verdaderos musicales (por ejemplo, Moana, 2016, frente a Big Hero 6, 2014). Es por ello que cuando oímos “Hakuna Matata” o “I See the Light” (películas que, por cierto, beben del cine musical), ambas canciones transcurren dentro de la narración, por lo que en principio deberían formar parte de la música diegética, la que se desarrolla en la misma acción. Es más, frecuentemente se recogen estas canciones con letra que cantan los personajes bajo la etiqueta de soundtrack, y la música orquestal (“de fondo”, la incidental), bajo la de score.

A pesar de este enredo terminológico, lo que sí está claro sobre este asunto es que esas canciones cantadas por nuestros protagonistas favoritos no son algo que surja como un recurso o adorno; son parte de la historia, están contando y transmitiendo sentimientos, hechos e ideas, y son tan importantes como cualquier diálogo que surja entre los personajes.

Si os gusta el cine de animación que nos brinda Walt Disney Animation y sois de los que canturreáis alguna de sus canciones (sí, aquellas con letra), os animo a escuchar estas pistas.

¿Recuerdas todas estas canciones?