«No hay nada tan liberador, sanador y reconfortante como ser uno mismo»

Títul51+DMDE3mVLo: El club de los martes

Autor: Mario Escobar

Año: 2017

Género: suspense, policial

 

 

 

Con referencias a Agatha Christie desde el mismísimo título, se podría decir que esta novela solo sirve para destriparte Los diez negritos, obra de la autora. Pero, si eso es lo que quieres, puedes leer nuestra reseña de dicha novela para ahorrarte tiempo y conseguir el mismo objetivo.

El argumento está pobremente planteado desde el principio. Tenemos a Wilda, una agente del FBI, que, como no tiene ni idea de cómo investigar un probable caso de asesinatos en serie, decide contárselo a sus amigas del club de lectura para que la ayuden. Porque, por supuesto, que a sus amigas les gusten las novelas de intriga y resuelvan los casos ficticios de las novelas que leen son motivos suficientes para creer que puede compartir con ellas un caso confidencial del FBI.

Bueno, vale, si nos tragamos eso y seguimos leyendo, nos encontramos con que todas las protagonistas (demasiadas, cabe destacar) empiezan a preocuparse por ese caso y a no pensar en otra cosa, aunque a veces nos cuentan una vida en la que no se profundiza porque, como decía, son demasiadas. Y empiezan a morir o a desaparecer una tras una, qué sorpresa.

Antes de que las protagonistas se conviertan en víctimas ha habido más asesinatos, pero esos también se olvidan a lo largo de la historia porque no cuadran con el esquema de Los diez negritos que el autor quiere plantear, quizás uno de los detalles más rescatables de la obra, pero que también falla en el conjunto. Y, bien, la intriga de quién es el asesino no te lleva por un camino trepidante en el que no tienes muy claro quién es (porque llegados a cierto punto es bastante previsible), pero podría haber sido pasable sin ese final de telefilm de sobremesa.

Sin embargo, no es el argumento, al que le faltan muchas cosas por pulir, lo que más chirría en la novela. Personalmente, lo que hace pobre a esta obra es la falta de humanidad y de sentimientos en sus personajes. El autor ha intentado crear a cinco protagonistas femeninas con su vida, sus problemas, su familia y su pasado, e independientemente del resultado que haya tenido en ese intento, no se atisba nada de lo que sienten mientras ocurre en la novela. Al final de la misma, por ejemplo (atención: spoiler), nos encontramos con que Alexandra se entera de que ha sido madre y lo había olvidado, así que busca a su hija y la encuentra, no en las mejores circunstancias. Pero no sabemos qué siente ante ello, pese a toda la historia que envuelve a su personaje, Alexandra es totalmente plana en el presente. Los personajes simplemente actúan, quizás en un intento de otorgarle agilidad a la obra.

Y sí, la novela es ágil, la trama empieza pronto, no se pierde con frecuencia y va directa al grano, con algunas cosas innecesarias y otras que faltan, pero, pese a ello, los dos días que puedes pasar leyéndola puedes invertirlos en algo mucho más productivo.

Anuncios

«Y si no puedes decir sí, tampoco digas no, di luego»

critica-libro-llamame-por-tu-nombre-andre-aciman-1Título: Llámame por tu nombre (Call me by your name)

Año: 2007

Autor: André Aciman

Editorial: Alfaguara

 

 

 

Como en tantos otros casos, Llámame por tu nombre es una novela que se conoce, sobre todo, por su reciente adaptación cinematográfica, ganadora de un Óscar en la última entrega de los premios de la Academia. Y si bien su película ha dado mucho de qué hablar, la novela en la que se basa no podía quedarse atrás.

A grandes rasgos, el argumento podría quedar reducido a un amor de verano entre Elio, un adolescente de diecisiete años, y Oliver, un estudiante de postgrado que llega a su casa como parte de un programa de acogida que su familia otorga a estudiantes en sus últimos años de investigación. Sin embargo, simplificar la novela a una simple historia de amor sería olvidar e ignorar todos los matices que se entremezclan en ella.

Más que amor, la palabra clave de la novela sería deseo. Un deseo pasional y carnal que lleva a Elio, narrador en primera persona de la historia, a rozar los límites de la locura y de la desesperación. Es una atracción tan intensa que cualquier parte de su cuerpo enciende los rincones de su imaginación. Pero también se vislumbra un deseo emocional, que hace que el viaje a lo largo de toda la historia sea una montaña rusa sin frenos. Porque lo que más le atrae de Oliver es su inteligencia, quién es, cómo habla, qué hace. Hay casi una obsesión latente por saber dónde está Oliver, con quién, qué estará haciendo… pero no desde una perspectiva de celos, sino desde la necesidad de saber más, de acercarse de alguna forma a él.

El deseo, tanto cuando es irrealizable como cuando finalmente se satisface, lleva consigo un período de descubrimiento de la persona que es, de lo que cree ser y de lo que quiere ser Elio. Sentimientos a menudo contradictorios, de vergüenza y de culpa y, al mismo tiempo, de querer más, de no poder dejarlo ir, del miedo a que las vacaciones terminen y Oliver tenga que marcharse.  Sentimientos, a fin de cuentas, humanos, reales, casi palpables que convierten a Elio en algo más que el protagonista de una novela de ficción.

Y todo ese descubrimiento íntimo y personal del protagonista, su evolución, sus contradicciones, sus deseos y sus miedos, se plasman a través de una prosa magnética, hipnótica que, al mismo tiempo, resulta caótica en ocasiones, desesperada y urgente, como los mismos sentimientos de Elio. La narración no da un momento de respiro. Los hechos se plasman sin orden cronológico, porque es Elio quien lo cuenta y los recuerdos en su cabeza están tan confusos y desordenados como sus emociones lo estuvieron en aquel verano. Pese a ello, hay un lugar entre las páginas para recorrer Italia en bicicleta con sus protagonistas, con un imaginario detallado y una vida de vacaciones de verano en el norte de Italia que se desarrolla con calma, en contraposición con la batalla interna a la que se enfrenta el protagonista.

Esta batalla, en cambio, no tiene nada que ver con que el objeto de su deseo sea otro hombre. Es decir, no es una historia de amor homosexual. No hay un conflicto generado por la atracción de un hombre hacia otro hombre. Es imposible reprimir absolutamente todas las alusiones a las posibles consecuencias de este idilio romántico, pero no hay una voz secundaria que se oponga a él.

En definitiva, sí, Llámame por tu nombre, es un amor de verano, pero pese a lo cliché que puede resultar esa idea, la novela escapa de todo ello de una forma mucho más elegante, con un viaje introspectivo y un protagonista inquieto que te mantendrá alerta hasta al final.

«No estaba contento con sentirse como los demás. Era como si fingiera ser alguien que no era»

Título: El increíble caso de Barnaby Brocketel-increible-caso-de-barnaby-brocket-john-boyne-dhl-D_NQ_NP_3561-MLM4368585781_052013-F

Autor: John Boyne

Género: Fantástico

Editorial: Nube de tinta

Año: 2012

 

 

 

Una vez más, John Boyne nos presenta un tema de adultos a través de la mirada infantil de un niño, cuando las cosas son más sencillas y los problemas de los mayores no tienen mucho sentido. En este caso, el tema de Barnaby Brocket no es otro que la tolerancia, dispuesto de una forma tan irónica que lo normal termina siendo lo absolutamente extraño.

Barnaby es el hijo menor de los Brocket, una familia normal, sin una sola extravagancia que les haga destacar entre todos los demás, porque eso no es lo que hacen las personas normales. Sin embargo, desde el momento en que nuestro protagonista nace, sale flotando hacia el techo, pues no responde a las leyes de la gravedad y no puede sostenerse en el suelo sin ayuda. Esto resulta ser una auténtica desgracia para sus padres, que han luchado toda su vida por no llamar la atención y que ahora no saben qué hacer con su vergonzoso hijo pequeño.

El elemento fantástico que envuelve a Barnaby globaliza su situación, pudiendo extenderse a cualquier ámbito de discriminación que, mientras la novela avanza, va ejemplificándose en una espléndida variedad de personajes que han sufrido algún tipo de injusticia a manos de su familia y de la sociedad. La ironía, como se mencionaba anteriormente, es el otro elemento que dinamiza esta historia. Todo lo extremadamente la normal, la obsesión de los padres del protagonista por ser tan normales como sea posible, es ridiculizado hasta alcanzar un tono humorístico que se contrapone al verdadero propósito de denuncia de la obra.

A los ojos de Barnaby, todas las situaciones injustas que suceden a su alrededor, no tienen sentido pero sí una solución sencilla. Ese es el encanto de esta obra, de esa mirada infantil que al autor le viene tan bien: mientras que los ideales sociales categorizan en normal y extraño y discriminan lo diferente, la inocencia de un niño no es capaz de entender por qué tiene que ser así.

Aunque no hay una trama definida, más bien sigue el formato de la novela de aventuras, el ritmo es rápido a través de las diferentes historias que se entrecruzan en el camino de Barnaby. Todos los personajes que aparecen tienen algo que contar y un gran mensaje que lanzar para que llegue en todas sus versiones y de todas las maneras posibles.

Podríamos definirla como una novela para adultos con una moraleja que nos ofrece la visión limpia e incorrupta de un niño: lo más normal es ser uno mismo.

 

«Todos somos el monstruo de alguien»

9788416387588Título: Seis de cuervos y Reino de ladrones (en inglés se conoce como The dregs)

Autora: Leigh Bardugo

Género: fantasía, literatura juvenil

Editorial: Hidra

Año: 2016 y 2017

 

 

Tras ganar miles de lectores con la trilogía Grisha, Leigh Bardugo vuelve a sumergirnos en este fantástico mundo a través de esta nueva bilogía, de la mano de Kaz Brekker, mejor conocido como Manos Sucias, el mejor ladrón entre los ladrones, al que se le encarga la importante misión de rescatar a un valioso prisionero de la cárcel más protegida del mundo para evitar la catástrofe que puede provocar siendo el prisionero de la gente equivocada.

Kaz no se enfrenta solo a tan importante misión, sino que se rodea de las personas más útiles que conoce para la tarea encomendada: Inej, una equilibrista a la que nadie oye venir; Nina, una poderosa grisha; Jesper, un pistolero con una puntería infalible; Matthias, un antiguo drüskelle con amplios conocimientos sobre la cárcel que deben asaltar; y Wylan, un valioso rehén con grandes habilidades para los explosivos.

Y es en este punto donde hay que hablar del primer y el mayor punto fuerte de la bilogía, que no es otro que sus seis protagonistas. Cada uno de ellos tiene un pasado y una motivación para el futuro, su construcción está minuciosamente estudiada y contextualizada, explicada a través del elemento del flashback, que se cuela en la trama principal de una forma natural, sin que afecte al ritmo de la historia y creando tanta expectativa como la acción del presente.

La acción es, sin duda, algo que mantiene pegado al lector, con un ritmo trepidante que no da ni un momento de respiro. No solo por los imposibles e ingeniosos planes de Kaz, sino por los giros imprevisibles que hacen que nada sea lo que parece. La imaginación de la autora es inagotable y la deja a merced de sus personajes, que la aprovechan en cada mínimo detalle.

También hay que destacar, cómo no, el romance. No precisamente porque lo haya (que lo hay), sino por la forma en que es llevado, sin interferir con el verdadero argumento ni ser un elemento condicionante o principal. Hay momentos románticos que sirven como una mera transición entre un primer y un segundo embrollo.

9788416387595.jpgEn este recuento de puntos favorables, no puede faltar la desmitificación de que segundas partes nunca fueron buenas. Reino de ladrones es una perfecta continuación de su antecesora, que se ahorra las primeras páginas de introducción de Seis de cuervos y, desde el principio hasta el final, es una constante montaña rusa sin descanso.

Pero, por supuesto, no es oro todo lo que reluce. Si hay que hablar de algo que chirría en la novela es la edad de los protagonistas, que van desde los dieciséis hasta los dieciocho años. Sin embargo, ante esa personalidad que se alababa antes, es imposible imaginarlos tan jóvenes, pues demuestran unos pesos a sus espaldas y una madurez impropia de tales edades.

Y, por último, aunque en este caso Bardugo no tenga culpa de nada, no podemos dejar pasar la pésima corrección editorial de la obra. Sí, nadie puede negar que la promoción y la edición de Seis de cuervos y Reino de ladrones son estéticamente llamativas, pero nadie pareció preocuparse tanto por su contenido. Encontramos minúsculas después de puntos, haches donde no deben encontrarse, nombres de personajes mal escritos y cambiados unos por otros, diálogos que no están señalizados y palabras sin sentido en el contexto. Pueden resultar pequeños detalles si solo ocurren una vez, pero se repiten más de lo que uno espera en una buena edición.

Pero si somos capaces de hacer la vista gorda, podremos disfrutar de una historia fascinante en un mundo interesante, original y nuevo que no deja de sorprender a medida que vamos descubriéndolo mientras pasamos las páginas.

Fullmetal Alchemist ha vuelto (crítica)

 

hagane_no_renkinjutsushi-469816970-large

  • Título original: Hagane no renkinjutsushi
  • Año: 2017
  • Duración: 133 min.
  • País: Japón
  • Género: ciencia ficción, thriller, fantasía
  • Productora: Oxybot / Square Enix / Warner Bross. Pictures
  • Dirección: Fumihiko Sori
  • Guion: Hiromu Arakawa
  • Música: Reiji Kitasato
  • Reparto principal: Ryôsuke Yamada, Tsubasa Honda, Dean Fujioka, Fumiyo Kohinata, Ryuta Sato, Jun Kunimura
  • Más información: filmaffinity

Fullmetal Alchemist ha vuelto en forma de live action. Hace un tiempo, os recomendamos una lista de animes y este estaba incluido. Creo que es una de esas historias que son muy buenas y que están bien llevadas, con buenos personajes y un gran desarrollo de estos.

Cuando se anunció que se iba a hacer una versión en carne y hueso, temí, pues las películas basadas en animes no son buenas, ¿para qué engañarnos con precedentes como Shingeki no Kyojin, Dragon Ball Evolution, etc? Aún así, quise darle una oportunidad a esta, el tráiler no pintaba mal y, aunque no tuviera muchas esperanzas, es uno de mis manganimes favoritos.

Pero, vayamos al principio: ¿de qué va Fullmetal Alchemist?

Sinopsis

Los hermanos Edward y Alphose Elric empiezan sus andaduras en la alquimia cuando son muy pequeños. Tras la muerte de su madre, ambos deciden resucitarla usando la alquimia, violando la prohibición de la transmutación humana y pagando un precio muy alto. Es entonces cuando deciden embarcarse en la búsqueda de la piedra filosofal para poder enmendar las consecuencias de sus actos: Edward se convierte en alquimista estatal y Alphose lo acompaña allá por donde va.

Crítica

La película me dejó un sabor bastante amargo, pues veo una mezcla entre los dos animes que hay: Fullmetal Alchemist (2003), que al alcanzar el manga en su día ofreció un desenlace totalmente distinto al de la historia original, y Fullmetal Alchemist: Brotherhood (2009), fiel al manga. Pero el live action también ha echado un condimento nuevo como es el de “me saco esto de la manga porque me parece que queda súper bien”.

A continuación, voy hablar sobre los puntos buenos y malos que he podido observar a lo largo de la cinta.

Puntos buenos

Ambientación: me han parecido muy acertados los lugares escogidos en Italia para rodar según qué escenas, recreando así el país imaginario de Amestris.

Vestuario: la confección de los trajes es bastante fiel a la historia original, algo que se agradece.

Puntos malos

Etnia: si bien todo ocurre en un país ficticio como es Amestris, la historia está ambientada en una sociedad occidental y nos encontramos con actores japoneses dando vida a esos personajes. Hubiese estado bien una recreación de personas occidentales de los personajes, ya que no todo se soluciona con tintar el pelo a los actores (y ni siquiera a todos, pues Winry es rubia en el manganime y en el live action es morena, un hecho que puede parecer pequeño, pero que a muchos fans no les ha gustado). Este punto ha recibido muchas críticas por parte de los fans que no entienden por qué actores japoneses tienen que dar vida a personajes occidentales.

Efectos especiales: no son malos si tenemos en cuenta que no es una producción de Hollywood, pero podrían haber sido mucho mejores. Aun así, mi pega viene con el tramo final de la película, con ese ejército de monstruos que crean (además de no saber aprovechar ese punto de la historia)… el CGI deja muchísimo que desear.

Personajes: el hecho de querer abarcar una historia tan densa en tan poco tiempo hace que no haya ningún desarrollo en ellos: con personajes planos, mostrando unos protagonistas (muy buenos en la historia original) que no hacen nada en toda la película. Y, además, algo que personalmente me ha chirriado mucho es la falta de personajes tan importantes en la historia original como pueden ser Scar o King Bradley. Estos dos personajes abren la discusión sobre el tema del racismo o la manipulación en los humanos, temas que están muy bien llevados en el manganime, pero que aquí brillan por su ausencia.

Además, King Bradley es uno de los grandes “villanos” en esta historia y, sin embargo, no han sido capaces de aprovechar el potencial de ese personaje, (¡ni siquiera existe!) En el live action nos encontramos con un señor (que en la historia original no tiene importancia) que hace de uno de los “villanos” y cuyo objetivo es conquistar el mundo… ¡decepcionante!

Pero la indignación no acaba aquí, ya que hay más. Si hay algo que caracteriza a Fullmetal Alchemist es su gran abanico de personajes femeninos (y además fuertes, algo que no se encuentra en muchos animes y mangas). Han ignorado personajes tan importantes como Izumi (la maestra de Edward y Alphonse), Lan Fan o la gran Olivier Mira Armstrong, entre otras. Sin ir más lejos, en toda la película solo vemos a tres chicas: Winry (a quien, por cierto, intentan meter con calzador en casi todas las escenas y no viene a cuento), Riza y Lust. ¿Dónde están esos personajes femeninos de la historia original que hacían que te levantases de la silla y aplaudieras?

Trama: al igual que ocurre con los personajes, en dos horas no se puede adaptar bien una historia tan larga. Empezando con el hecho de que hay partes que aburren, han recortado mucho en la historia y, aunque hay veces que se ha mantenido fiel (pese al recorte), han quitado puntos tan importantes como el racismo o la visibilidad a las distintas razas, para luego mostrarnos un “final” extraño, mezclando historia original con imaginación, dando como resultado algo muy pobre. Quien no haya visto el anime o leído el manga, no se va a enterar de nada: ¿qué es la alquimia? ¿Cómo funciona? ¿Qué es la verdad? ¿Cuál es ese plan de transformación de Amestris? No lo explican, no hay lugar para dar respuestas.

Valoración final

Admito que no ha sido tan mala como me esperaba, y tal vez hagan una segunda película (o eso se puede deducir por esa escena final después de los créditos) dando respuestas, ampliando el elenco de personajes, etc, pero ¿la recomiendo? Pues… no, porque para alguien que no sabe nada de la historia se va a quedar igual que cuando se sentó a verla (si es que llega al final). Si queréis disfrutar de esta historia de verdad, con una banda sonora exquisita y que sabe despuntar en los momentos claves, una animación maravillosa y una historia que hará que se te rompa el corazón y que ames a cada uno de sus personajes, incluso a los considerados “villanos”, os recomiendo ver el anime o leer el manga, pues no hay color.

Reseña: «Cuando me veas», de Laura Gallego

Título: Cuando me veasportada_cuando-me-veas_laura-gallego_201612201657

Autora: Laura Gallego

Año: 2017

Género: literatura juvenil, fantasía (presuntamente)

 

 

Acostumbrados a la fantasía épica de Laura Gallego, al manejo y desarrollo de personajes complejos y de historias sorprendentes en universos desconocidos, Cuando me veas llama la atención por el cambio de registro y la simpleza de un argumento desarrollado en un mundo real con cierto matiz fantástico que crea una mezcla poco aprovechada en el conjunto de la obra. Pasamos a desglosar, siempre desde una perspectiva personal y subjetiva, los cuatro puntos principales que convierten a esta novela en un resultado que no termina de convencer.

  1. La sinopsis

En la amplia campaña de marketing que ha recibido esta obra, son pocas las pistas que se nos han ofrecido de lo que podíamos encontrar en ella. En la contraportada del libro, se nos vende una historia de misteriosos hechos paranormales que no tienen explicación, posiblemente debidos a que el fantasma del chico muerto en el instituto ha regresado.

Sin embargo, en la primera página de la novela, estos «hechos paranormales» se nos resuelven sin posibilidad de crear el suspense anunciado, pues es la propia protagonista la que se vuelve invisible y usa ese poder para abusar de los abusadores del instituto sin ser vista. Algo que, por otro lado, se nos muestra como un acto de justicia y nobleza por parte de Valentina; aunque si eso está bien o mal, lo dejaremos para la reflexión individual.

  1. El argumento

Es difícil hablar del argumento de esta novela, sobre todo si tenemos en cuenta que no se vislumbra hasta pasados dos tercios de la misma. A pesar del elemento fantástico de la invisibilidad de la protagonista, como decíamos, la trama se desarrolla en el mundo real; en un mundo demasiado real, con abuso escolar, discriminación, racismo, bandas callejeras, suicidios y violaciones.

Son temas tabú frecuentemente en la literatura juvenil, y hay que destacar y aplaudir la inclusión de estos en una novela dirigida al público más joven. Sin embargo, como se suele decir, quien mucho abarca, poco aprieta. Es indudable la buena intención de la autora al intentar hablar de todos esos temas de los que Valentina es testigo mientras nadie la observa, pero no se llega a profundizar en ninguno de ellos con la fuerza que sería requerida, solo son elementos entorpecedores del argumento real, que sirven para aumentar el número de páginas del libro y confundir un poco más al lector, que aún cerca de la página 200 sigue preguntándose de qué trata la novela.

La novela trata de peleas de bandas callejeras por la autoridad del espacio del narcotráfico. Aprovechando su habilidad de hacerse invisible, la protagonista sigue a los cabecillas de estas bandas y va desentramando los entresijos que se traen entre manos. ¿Que cómo llega Valentina a estar inmersa en algo así? Porque se enamora ridículamente de Rodrigo, alguien que, según ella, trató de ayudarla cuando tenía nueve años (aunque dejó que el matón que la perseguía siguiera persiguiéndola) y con el que intercambia palabras unas tres o cuatro veces a lo largo de toda la historia.

  1. Los personajes

Y así llegamos al tercer punto, en el que tenemos que hablar de los protagonistas. Una vez establecido el argumento, que podría no estar mal del todo aún tratándose de Laura Gallego, hay que tener en cuenta que la protagonista tiene catorce años, pero es capaz de desentramar toda una red de narcotráfico en la que, incluso, estaba salpicada la policía.

Valentina se nos muestra como una chica tímida y reprimida por una madre que, pese a ser odiosa, es uno de los personajes más interesantes. Se vuelve valiente con su don de ser invisible, repentinamente se transforma en una justiciera y hasta es capaz de mantener una discusión de adultos con su madre, quizás demasiado madura para la breve evolución de su personaje. El problema de Valentina es que no hay una verdadera transición visible que la haga diferente de lo que era antes y de lo que es después.

Salima y Rodrigo, los otros dos protagonistas, son alabados por los lectores (especialmente la primera), pero resultan en ocasiones demasiado pedantes. Sus conversaciones parecen formar parte de un debate político (si estos fueran como debieran ser) y Salima hasta sabe de memoria los informes de la ONU sobre el efecto del alcohol en los jóvenes. Introducen temas interesantes, por supuesto, pero puestos en boca de personajes de su edad (y de la forma en que son puestos) resultan un tanto chirriantes.

  1. El final

Sin querer dar muchos spoilers, diremos que el final es melodramático sin necesidad, pues resulta bastante previsible (rasgo que caracteriza a Laura Gallego, por cierto). La intención emotiva de un final impulsivo que no llega a producir realmente nada porque los personajes no terminan de calar en el lector.

Pero no todo es malo en esta novela.

Hay que destacar la diversidad cultural que se da en ella; pese a lo mencionado anteriormente, Salima, la mejor amiga musulmana de Valentina, introduce una visión de su religión breve e interesante, que otorga matices importantes en el entorno que la desconoce. Por otra parte, las bandas callejeras nacen por la necesidad de jóvenes extranjeros por sentirse parte de una nación distinta a la que viven, donde no sean diferentes ni objeto de discriminación, poniendo de manifiesto superficialmente las dificultades de adaptación en el ámbito escolar.

Es una lectura ágil y ligera, pese a no ser especialmente atrapante, una novela para pasar el rato que no parece tener término medio: o te gusta o no te gusta.