BSO: DreamWorks Animation

thirty_one_dreamworks_animation_movies_by_espioartwork_102-d87agav

Es casi indiscutible decir que la música es un factor primordial en el cine, pero esta tiene un papel incluso más destacado en las películas de animación, las cuales no tienen siempre por qué estar dirigidas a un público infantil. La banda sonora nos logra meter en la historia y hacernos creer que se pueden hacer entradas triunfales al ritmo de AC/DC con Megamind (2010) o trabajar al ritmo de Christina Aguilera en la estación de lavado de ballenas con El espantatiburones (2004). Pero…

¿Existe alguna diferencia entre ese tipo de canciones y la música de orquesta que suena “de fondo” ?

Terminológicamente sí; de hecho, la música en el cine puede llegar a tener diversas clasificaciones. Normalmente, en nuestro idioma banda sonora suele englobarlo todo, y en este caso concreto, y sin meternos en demasiados aspectos técnicos, la diferencia entre el repertorio de canciones que usa el villano Megamind y la música orquestal que suena de fondo se divide en música diegética/música incidental (en inglés algunos utilizan los términos soundtrack/score). La oposición entre una y otra reside en que la diegética (o soundtrack) se desarrolla en el momento de la acción, frente a la incidental (o score) que se utiliza como apoyo al discurso cinematográfico. Es decir, al poner Óscar la radio y bailar Car Wash de Christina Aguilera se está usando música diegética, frente a las notas agudas de un violín “de fondo” que acompañan a una escena de un susto, por ejemplo. Si os interesa el tema, podéis echar un vistazo al trabajo de Teresa Fraile que hace un recorrido por la clasificación de la música en el lenguaje audiovisual aquí.

DreamWorks Animation, con películas como Antz (Hormigaz) (1998), El príncipe de Egipto (1998), Trolls (2016) o El bebé jefazo (2017), ha contado a lo largo de su recorrido con compositores de reconocido prestigio, algunos de ellos incluso han trabajado para otras productoras, como es el caso de Hans Zimmer, autor del clásico Disney El rey león (1994), Alan Silvestri, de Lilo & Stitch (2002), o John Powell, de Río (2011), por ejemplo. Otros grandes compositores que han trabajado para esta factoría son los hermanos Harry y Rupert Gregson-Williams, con obras como Simbad: la leyenda de los siete mares (2003) del primero, o Bee Movie (2007), del segundo. ¡Hasta Danny Elfman (tan ligado a Tim Burton) ha trabajado para DreamWorks Animation (en Las aventuras de Peabody y Sherman (2014)!

En algunas películas, además, se ha dado el caso de colaboraciones entre ellos mismos, y fruto de una de esas contribuciones nace uno de los personajes más emblemáticos de la productora: Shrek (2001), cuya banda sonora corre a cargo de Harry Gregson-Williams y John Powell, siendo uno de sus temas principales el que acabará por imponerse en la música de introducción del logo en varias de sus películas (podéis verlo en un interesante vídeo de Nostalgia Blast que explica su evolución aquí).

Si os gusta el cine de animación y habéis seguido las obras de DreamWorks Animation, os animo a escuchar estas pistas instrumentales (que pertenecen a esa música incidental) y poneros a prueba.

 

¿Cuántas podéis recordar?

Anuncios