«Todo el mundo es tonto o moderno»

Acción mutante

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  • Año: 1993
  • Duración: 94 min.
  • País: España
  • Dirección: Álex de la Iglesia
  • Guion: Álex de la Iglesia, Jorge Guerricaechevarría
  • Música: Juan Carlos Cuello
  • Reparto principal: Antonio Resines, Alex Angulo, Frédérique Feder, Felipe García Vélez, Juan Viadas, Karra Elejalde
  • Más información: IMDb, filmaffinity, ALLMOVIE

Los protagonistas son un grupo de minusválidos que forman parte de una “organización” terrorista, cuyo último trabajo consistirá en secuestrar a la hija de un pez gordo.

Una historia irónica y extravagante que no tiene desperdicio de principio a fin. ¿Los objetivos de esta banda terrorista? La gente rica (y guapa, claro). El toque de ciencia ficción con los policías-robots, las naves espaciales, el planeta Asturias, así como otros tópicos, no le hacen perder calidad. Sin embargo, detrás de todo ese humor se deja entrever críticas sociales (baste, por ejemplo, el discurso de Ramón al grupo sobre quiénes son y qué es lo que no quieren de la sociedad). Los giros argumentales (en el rescate), la mezcla de géneros y la sátira cobran un papel primordial en la cinta, convertida ya en película de culto.

Mi puntuación: 13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13866573_1269687523076068_970961706_n

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o leer este relato inspirado en ella y que podría contener algún que otro spoiler.

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¿Has oído hablar alguna vez de la banda de los mutantes? Mi vecino del tercero dice que una vez se encontró a uno de ellos en mitad de la noche; probablemente estaría haciendo algún “trabajo” por la zona. ¿Cuántos eran al principio? ¿Seis? Bueno, siete si contamos a los siameses como dos… Carlitos cree que ahora solo quedan tres o cuatro de ellos, que se mataron entre unos y otros. A mí, la verdad, no me extrañaría, son muy raros, y más si contamos ese pasado oscuro que guardan. ¿No lo sabes? ¡Pero si todo el mundo habla de ello! ¡Terroristas, Paco, terroristas! Quién iba a pensar que esos seis, bueno, siete, pertenecieron a una célula terrorista…

En el Cuatro Esquinas cuentan que Ramón, el líder de la banda, secuestró un día a la hija de un alto cargo, vamos, un mandamás, y esta se murió antes de resolver el rescate. Un ataque de pánico al parecer. Desde entonces el fantasma de la pobre chiquilla los atormentaba día y noche. ¿Que cómo lo sé? Verás, la persona que me lo ha dicho tiene sus contactos… Yo pienso que los contrató para un “trabajito”; a fin de cuentas, se rumorea que son más baratos que el grupo de frikis con el perro.

Como decía, la muchacha fue secuestrada en el mismísimo día de su boda y, además, no todo quedó ahí, pues al novio, un tolai que solo la quería por su fortuna, se lo cargaron allí en el altar. ¡Virgen de la Macarena! ¡Un auténtico trauma para la niña! Y desde que se murió, las lenguas cuentan que su fantasma se les aparecía tanto porque no podría descansar en paz si no encontraba otro novio para casarse en el otro lado. El sordomudo (¿Alex? No, no; era M.A.) le cogió cariño a la joven y quiso cortejarla, pero ella se encaprichó de uno de los siameses, lo que hizo que estos se matasen unos a otros por los celos y las diferencias de intereses.

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(Imágenes tomadas de IMDb)

¿Un cojo? ¡Ah, sí, ya sé! Sí, también había uno en la banda. De hecho, María del Pilar, la abogada, supo que fue idea del cojo montar el negocio. Al parecer lo del espíritu de la novia le dio qué pensar. ¿…que si tengo el número de ellos? ¿Qué pasa? ¿Tienes tú también un fantasma que te atormenta, Paquito? ¡Anda, no digas tonterías! ¡Eso son solo cuentos!

Bueno, ahora que lo mencionas, los perros de mi señora a veces se despiertan en la noche y le ladran a la nada. Tal vez tenga que llamar yo también a Ramón para que los dome, porque con esos trajes que me llevan parecen más bien payasos del circo, ¡y a lo mejor hasta se los quiere quedar para que los acompañen en sus cazas!

Compadre, si de verdad tienes problemas de fantasmas, ¿a quién vas a llamar?

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«Los niños no resuelven problemas: solo comen chocolate, lo rompen todo y lloriquean»

Nocturna, una aventura mágica

  • Título alternativo: Nocturna19024293.jpg-r_1920_1080-f_jpg-q_x-xxyxx
  • Año: 2007
  • Duración: 80 min.
  • País: España
  • Director: Adrià García, Víctor Maldonado
  • Guion: Adrià García, Víctor Maldonado, Teresa Vilardell
  • Música: Nicolas Errèra
  • Reparto principal: Pedro Torrabadella, Imanol Arias, Carlos Sobera
  • Más información: IMDb; filmaffinity; SensaCine

El argumento gira en torno a un niño huérfano y su aventura por el mundo de la noche para salvar las estrellas y enfrentarse a aquello que más teme: la oscuridad.

Aunque la historia sea muy modesta, son los detalles tan curiosos los que verdaderamente llaman la atención (solo hay que ver la gran creatividad que derrocha la escena del concierto nocturno, por ejemplo). Una lucha interior de un pequeño protagonista que nos enseña el mundo de Nocturna y sus trabajadores, a cada cual más peculiar: el pastor de gatos, los redactores de sueños, los encargados del rocío, los que forman nudos en el pelo al dormir… Un cuento infantil para adultos que disfrutan con la magia.

Mi puntuación: 13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o seguir leyendo a sabiendas de que podrías toparte con ciertos detalles que comúnmente llamamos spoilers.

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Se cuenta que Tim era un niño solitario que tenía problemas para hacer amigos. Vivía junto a otros treinta en un pobre orfanato que hacía esquina con una panadería. Era bajito, rechoncho, tenía un remolino en el flequillo, le faltaban unos dientes y siempre llevaba el mismo único calcetín en el pie izquierdo. Él explicaba que era su calcetín de la suerte, pues tuvo un sueño en el que era adoptado el día que lo llevaba puesto, y por eso jamás se lo quitaba, agarrándose a la esperanza de que su sueño se cumpliera para no estar solo.

Se dice que los demás huérfanos no querían jugar con él porque era raro y siempre andaba lloriqueando cuando se acercaba la noche. Él decía que la oscuridad quería devorarlo, pero los demás se burlaban por su evidente terror infantil. Le gustaban las estrellas, pues las veía como guerreras de la noche que luchaban contra esa oscuridad eterna. Ellas, sus únicas amigas, le ayudaban a conciliar el sueño.

Se oyó decir que una noche varias estrellas se apagaron de golpe, y Tim quiso pedir ayuda, mas nadie prestaba atención a un niño huérfano solitario que siempre daba problemas. Desesperado, deambulaba de un lado a otro, buscando algo que pudiera encender a sus amigas de nuevo. Y, sin querer, acabó en la parte más oscura del hogar: el sótano. Entró temblando como un flan, con los ojos entumecidos, con el corazón congelado, tanteándolo todo para solucionar el horrible problema.

Y de repente, todo se volvió negro. Cuando abrió los ojos, se encontró en un descampado frío y solitario. Echó la mirada al cielo y vio que ya quedaban menos de sus protectoras brillando allá arriba. Intentaba entender cómo había llegado hasta ahí, mientras a lo lejos un felino captaba su atención.

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(Imágenes tomadas de SensaCine)

Se murmura que el gato le pidió a Tim que lo siguiera, que sabía cómo ayudar a las estrellas. El niño, acariciando su calcetín de la suerte, se adentró en un camino que llevaba directamente al tétrico cementerio de la ciudad. Su cuerpo empezó a temblar, viniéndole a la cabeza las risas y burlas de sus compañeros huérfanos; pensó que el animal también lo había engañado. Un par más de estrellas se apagaron.

Se rumoreó que el niño perdido estuvo llorando por un largo tiempo, hasta que los propios espectros de ultratumba se despertaron ante tanto desconsuelo. Tim, asustado, echó a correr por el camino que volvía a la ciudad con la única referencia de las estrellas que quedaban en el cielo para alumbrarlo. Apenas podía respirar: todos los edificios abrazaban la oscuridad. Ni luces, ni farolas, ni la luna. Solo dos luceros tímidos bañaban la piedra dormida y el ladrillo frío. Perdido, solo, aterrado y congelado, Tim se topó cara a cara con una sombra monstruosa y negra que se acercaba con un ritmo pausado. Después…, después ya no quedó brillo alguno en la noche.

«Cuídese sobre todo de las habladurías»

La sombra de nadie

  • Título alternativo: Nobody′s ShadowLa_sombra_de_nadie-596083733-large
  • Año: 2006
  • Duración: 97 min.
  • País: España
  • Director: Pablo Malo
  • Guion: Pablo Malo
  • Música: Aitor Amezaga
  • Reparto principal: José Luis García Pérez, Philippine Leroy-Beaulieu, Andrea Villanueva, Manuel Morón, María Jesús Valdés, Vicente Romero
  • Más información: IMDb; filmaffinity; Fotogramas

La historia se centra en tres personajes que, a raíz del fallecimiento de una niña de un internado, buscarán la manera de resolver el oscuro secreto oculto en el pueblo.

El suspense y la intriga son los pilares fuertes, ya que los sustos se quedan en esos típicos sobresaltos del género de terror, abusando de un obstinado espíritu que no te dejará dormir hasta que le ayudes a resolver sus asuntos. Desde los créditos iniciales se nos muestra una puesta en escena fantasmagórica del humedal que, junto al internado y el resto del pueblo, recrea el ambiente perfecto para ocultar una verdad en una sociedad rural donde las habladurías y el qué dirán aterrorizan más a los vecinos que los propios muertos.

Mi puntuación: 13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13866573_1269687523076068_970961706_n

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o seguir leyendo a sabiendas de que podrías toparte con ciertos detalles que comúnmente llamamos spoilers.

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En el pueblo de Laura no había secretos. Todo se sabía, nada pasaba desapercibido. Podrías esforzarte en ocultarlo, pero tarde o temprano alguien acabaría destapando tu secreto más oscuro. Por eso, cuando el cuerpo de una niña fue hallado sin vida en el humedal, la discreción fue poca. Laura estuvo en boca del pueblo durante mucho tiempo, dándole juego a los chismorreos de los aburridos lugareños. Hasta que, poco después, los rumores sobre fantasmas en el internado donde vivía la fallecida se hicieron los protagonistas.

Unos decían que solo eran tonterías de las niñas para llamar la atención; otros, que el espíritu de la montaña estaba enfadado por la muerte de Laura; algunos, que el padre había regresado para acabar con su inocente vida; y el resto opinaba que el pueblo no había perdido gran cosa con la muerte de una criatura. Sin embargo, Mónica, su compañera de habitación, decía otras cosas. La directora del centro tuvo que llevarla a un par de profesionales porque la niña aseguraba que Laura no se había ido, que seguía en el internado.

Nadie creía en sus palabras.

Pronto, las ideas disparatadas de Mónica empezaron a asustar a las demás, pues afirmaba que habían llegado otros fantasmas de la mano de Laura, todos fallecidos en el pueblo. Las más valientes se atrevían a preguntarle las causas de sus muertes, y Mónica se regocijaba contando las historias que los muertos susurraban.

«¿Qué le enseñáis en ese colegio?» «La pobre desgraciada no ha superado la trágica muerte de su amiga; solo intenta llamar la atención». «Esta acabará igual que la otra. Cuestión de tiempo». «¿No castigáis a las niñas por esas blasfemias?» «Son cosas de críos…».

Los espectros se amontonaron.

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(Imágenes tomadas de Fantasymundo)

En el pueblo de Laura no había secretos. Todo se sabía, nada pasaba desapercibido. Podrías esforzarte en negarlo, pero la realidad se encargaría de abofetearte la cara. Puertas que se abrían, cristales que se rompían, objetos que se caían, personas que desaparecían… Mónica era la única que los veía, sonreía y hablaba con ellos; incluso podía pasarse horas jugando con esos entes. Nadie la juzgaba, nadie le prestaba atención ya.

Todos lo sabían.

Laura nunca se fue. Solo quería estar con la única persona que la creyó en vida… y maldecir al pueblo que la mató.