No es país para cinéfilos

Si en el blog hacíamos una alegoría al cine español, a su importancia y a su originalidad, hoy queremos rendir homenaje al cine hispanoamericano. Hispanoamérica es una región cultural llena de contrastes que la hacen ser fascinante en todos sus ámbitos, al mismo tiempo que dispar. En primer lugar, le damos una gran importancia por su originalidad, la cual radica en la capacidad que posee de colocarse entre las dicotomías tradición-modernidad, el nacionalismo-cosmopolitismo y entre el localismo-universalismo, contrastes muy presentes en su vida cultural, y por supuesto, en el cine.

El cine hispanoamericano, en segundo lugar, cuenta con una gran heterogeneidad, ya que no hay un autor que no dé una síntesis del cine de todo el territorio. Este cine lo que busca es estar fuera del centro de la industria para buscar su propia esencia y separarse de cualquier estigma cinematográfico, así como reivindicar su regionalismo. Actualmente son México, Argentina y Brasil los países con mayor desarrollo de la industria del cine, aunque hemos de quejarnos de la dependencia económica que sufren para realizar cualquier película, siendo pobre el índice de ayudas para hacer cine. La perspectiva nacional es fundamental en el enfoque del estudio literario y cinematográfico de Hispanoamérica para poder comprender por qué se hace de esta manera y por qué es tan fuerte su reivindicación.

Haciendo un paso por el cine hispanoamericano, desde la invención del cine con los Lumière, pasando por el cine sonoro, queremos destacar un movimiento original de Hispanoamérica llamado Nuevo Cine Latinoamericano, que es aquel que surge en los años sesenta y que está marcado por el triunfo de la Revolución Cubana (1959) y la creación del Instituto de Cuba de Arte e Industria Cinematográfica, ya que aquí podemos decir que podrían estar los antecedentes de este cine. Dentro del cine hispanoamericano, este es el momento de ruptura con el cine de la industria, es decir, su separación con el concepto que supone Hollywood. El cine latino es un cine comprometido, no surge de la nada, tiene otros antecedentes como el cine de base/liberación de Argentina en los años 50, el nuevo cine chileno o el cinema novo en Brasil, aportando originalidad en cada parte de Latinoamérica y abordando cada obstáculo.

Luc-ia, Humberto Solís
Lucía, Humberto Solás (1968)

Este nuevo cine latino está influido por varias corrientes vanguardistas de cine europeo como el Neorrealismo y la Nouvelle Vague, ambos movimientos de los que beberán otros cines como el francés o el español. Asimismo, continuando con este breve recorrido sobre el cine latinoamericano, vemos que es un cine de otra dimensión política en los años sesenta y setenta, ya que hay preocupación por las poblaciones periféricas, por lo popular; es decir, por los indígenas, obreros o grupos marginales, algo característico de Latinoamérica, y no siendo exclusivo del cine, sino también de la literatura y la música. El desarrollo del nuevo cine se irrumpió en varios países por las dictaduras militares en Argentina o Brasil, imposibilitando y censurando este séptimo arte.

Con la creación del Festival del nuevo cine hispanoamericano que aparece en el 79 en La Habana, se contribuye a difundir este cine periférico. En los años 60 se alcanza el máximo éxito en el cine hispanoamericano y se fundan muchos festivales, siendo los Premios Ariel y los premios Platino los más importantes. Actualmente, con las nuevas tecnologías se está dando otra clase de cine, pero sin olvidar lo característico de cada rincón latino y con historias variopintas que marcan un gran regionalismo e individualismo único. Todas estas diferencias nos permiten dar cuenta de por qué se hace/crea un cine distinto y qué debemos aprender de él; se trata de un cine de superación con fines muy concretos que se abre camino ante la adversidad, brillando con luz propia y haciendo que el cine latinoamericano sea extraordinario.

Relatos salvajes
Relatos salvajes, Damián Szifrón (2014)

Por último, queremos proponeros estas diez películas que no os dejarán indiferentes y os demostrarán la magia de América Latina. ¡Demos a este cine el lugar que se merece!

  1. Memorias del subdesarrollo, Tomás Gutiérrez Alea, 1968. Cuba
  2. El beso de la mujer araña, Héctor Babenco, 1985. Brasil
  3. Amores perros, Alejandro González Iñárritu, 2000. México
  4. Nueve reinas, Fabián Bielinsky, 2000. Argentina
  5. Machuca, Andrés Wood, 2004. Chile
  6. Rosario Tijeras, Emilio Maillé, 2005. Colombia
  7. El violín, Francisco Vargas, 2006. México
  8. La teta asustada, Claudia Llosa, 2009. Perú
  9. 7 cajas, Juan Carlos Maneglia,Tana Schémbori, 2012. Paraguay
  10. Ixcanul, Jayro Bustamante, 2015. Guatemala

Además, en la sección Inexperiencias lunáticas también puedes encontrar la sinopsis de películas hispanoamericanas variopintas como:

  • Veneno para las hadas, Carlos Enrique Taboada, 1984. México Aquí
  • 180 segundos, Alexander Giraldo, 2012. Colombia  Aquí
  • Resurrección, Gonzalo Calzada, 2015. Argentina Aquí

 

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