El único chico despierto

El chico de la mirada azul

miraba hacia la triste tarde

buscando el mar entre las nubes.

Lucía pecas como balas de guerra

y poseía varias lunas en el costado

simulando acuarelas naranjas.

Era demasiado joven para amar el cielo,

ni siquiera le gustaba la lluvia

y usaba un vaso transparente como telescopio.

Hacía cien noches que no dormía,

se abrigaba contra el sueño

y soñaba entre algodón y cristal.

El chico había sobrevivido

a la mirada del invierno

por ver un costado de azul naufragar.

Usaba una vieja linterna desgastada,

la cual lo acariciaba con su luz

y creaba constelaciones de las sombras

y castillos de polvo estelar.

Una noche, un cometa colisionó contra su ventana,

incendiándose en miles de fuegos

con los colores de la tierra.

Bajó de su guarida hecha de sueños

abrazado al espíritu de las estrellas.

El único chico despierto vio la inmensidad;

las cenizas, el paisaje alado,

la desolación,

y comprobó la soledad

de ser el único ser vivo.

 

 

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Uno para todos y todos para uno (cerrado)

¡Os traemos un juego muy especial de escritura creativa! Os proponemos crear un poema conjunto, un poema por y para todos donde plasmemos sentimientos y emociones. Las instrucciones son las siguientes:

  • Solo se puede participar con un verso, es decir, no puede extenderse más de una frase.
  • La frase se pondrá en los comentarios de esta entrada y se ordenarán en función de la aparición del comentario.
  • En cuanto a la métrica y la rima podéis usar lo que más os guste.
  • La poesía es libre, pero si el poema sigue una unidad poética y persigue un sentido tendrá más cuerpo y más significado.

También podéis ver el resultado por nuestras otras redes sociales, donde podréis seguir todas nuestras novedades: 533022-circle-facebook_icon-icons.com_66834 twitter_icon-icons.com_62765

Muchas gracias a Marina López Fernández, lasmultisápidasMaximilian Sinn, meatovmearov y a José Carlos Mena por participar en este experimento poético. El resultado en esta plataforma es este precioso poema:

La noche fría

ardía en mi interior

tu reflejo me helaba el cuerpo

el alma y los pensamientos

rivalizaba con la oscuridad de su mirada

mientras abrigaba  mi piel desnuda

reflejo de luna en tu piel.

 

¡En Facebook también habéis participado! Muchas gracias a María Rodríguez, Estrella García Muñoz y Cristina Ruiz Sánchez por participar. Este es el bello poema:

La noche fría 
de estrellas dormidas
un cuervo cantó
bajo una lluvia de luciérnagas azules
trayendo el fantasma de nuestro primer encuentro.

¡Os animamos a los participantes a elegir el título de su respectiva creación! Marina López Fernández lo ha bautizado como Insomnio. También avisaros de que aunque estén escritas las instrucciones el plazo se ha agotado y ya no se puede participar. Os animamos a que participéis en las siguientes entradas de escritura creativa. ¡Travesura realizada! 😉

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«Un gran poder lleva consigo una gran responsabilidad»

Kung Fu Sion

  • Título original: Kung Fu HustleMV5BYmY4YTYwMjgtYTRhZi00OTJhLTkxYzAtMWUwMTA4MTk2ZThhL2ltYWdlXkEyXkFqcGdeQXVyNTAyODkwOQ@@._V1_SY1000_CR0,0,689,1000_AL_
  • Año: 2004
  • Duración: 99 min.
  • País: Hong Kong, China
  • Dirección: Stephen Chow
  • Guion: Stephen Chow, Lola Huo, Chan Man Keung, Tsang Kan Cheung
  • Música: Raymong Wong
  • Reparto principal: Stephen Chow, Danny Chan, Yuen Qiu, Wah Yuen
  • Más información: IMDb, FilmAffinity, ALLMOVIE

Un joven con mala suerte intenta robar a unos vecinos de un barrio humilde, involucrando a la banda mafiosa del lugar y provocando una serie de batallas entre maestros del kung-fu.

Si estás buscando una película seria sobre artes marciales, esta obra puede que no sea lo que necesites, pero sin duda te hace disfrutar de todos sus momentos cómicos y parodiados del género con peleas que podrían estar sacadas de nuestros animes favoritos y situaciones de lo más extravagantes (especialmente causadas por la torpeza del protagonista), siendo abundantes los guiños a otras películas. Una historia de un (anti)héroe que consigue el reconocimiento que buscaba desde un principio gracias al kung-fu innato en él.

Mi puntuación: 13942261_1269687406409413_895346483_n13942261_1269687406409413_895346483_n13866573_1269687523076068_970961706_n

A partir de este momento puedes hacer una de estas acciones: preparar palomitas y ver la película o seguir leyendo a sabiendas de que podrías toparte con ciertos detalles que comúnmente llamamos spoilers.

♦♦♦


Era el mejor maestro de kung-fu de toda China. O lo habría sido si no fuera porque jamás lo había practicado, tan solo lo que algunos panfletos y tebeos podían haberle acercado a ese arte. Seguramente has escuchado que todo el mundo tiene algún don, pero solo uno entre un millón nace con este don en particular. Y él no parecía especial. Pobre, moribundo, sucio, cuya única batalla épica consistía en conseguir comer algo cada día; o que le aceptasen en algún trabajo, algo que también era una lucha casi perdida teniendo en cuenta que en la ciudad casi todo lo movía la mafia de Los Hachas. Digo “casi todo” porque hasta ese momento no había entrado en los barrios más pobres y míseros.

El líder se había obsesionado con una zona porque quería construir un burdel, pero los vecinos no estaban dispuestos a dejar sus hogares. Aunque eran pobres y no tenían nada que ofrecer, se aferraban al ladrillo con uñas y los pocos dientes que asomaban de sus bocas muertas de hambre. Fueron días de tumultos, sangre derramada y Hachas trajeados con sus uniformes. Ante tanta negativa, cada uno de los hombres de la mafia de la ciudad se apareció en ese barrio pobre con claras intenciones de acabar el asunto al estilo de Los Hachas.

Sin embargo, contra todo pronóstico, y a pesar de haber desplegado más criminales que los que contenían las cárceles, se alzaron algunas personas de entre aquellos pobres para defenderse, cansados ya de los abusos. Eran cinco maestros que habían decidido retirarse y dejar el kung-fu a un lado, viviendo humildemente en el anonimato: Doce patadas, Puños de hierro, Ocho trigramas, Romeo Kung y Julieta Fu.

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(Imágenes tomadas de IMDb)

*

Ya que tenía que vivir de algo, nuestro falso héroe decidió entrar en el famoso clan y así conseguir el respeto, los lujos y privilegios que tanto deseaba. Pero al líder no le gustó nada que un pobretón cualquiera le dirigiera la palabra, y mucho menos para rogar, así que mandó que lo ejecutasen al momento. Quizás si la suerte le hubiese sonreído, habría conseguido despertar su don y convertirse en el mejor maestro del kung-fu, el salvador de los inocentes. Pero murió sin saberlo. Solo, pobre, rodeado de Hachas. Al igual que los cinco maestros que perecieron intentando salvar estas cuatro paredes que ahora son un burdel.

Para mi amigo fiel: nos volveremos a ver

Me siento en el tranco del patio. Cierro los ojos y te imagino corriendo, ladrando, jugando, durmiendo en tu canasto al sol, o simplemente escucho tus pisadas acercándote a mí, sentándote a mi lado, como muchas veces has hecho, apontocando la cabeza en mi pierna. Sin embargo, al abrirlos, lo único que encuentro es la soledad y un espacio vacío, sin nada de vida. Es entonces cuando clavo mis ojos en ese arriate que tengo justo enfrente y, sin poder evitarlo, caen dos lágrimas por mis mejillas mientras me tiemblan los labios. Pronuncio tu nombre, como si de un mantra se tratase, cada vez con más desesperación, rompiéndome con cada sílaba más por dentro… pero el silencio es mi única respuesta. Y pregunto de nuevo por qué, por qué a ti, por qué tan de repente, y empiezo a gritar internamente, tapándome la cara. Jamás pensé que llegaría este momento. Me maldigo una y mil veces por no haber pasado más tiempo contigo. Siento como si estos dieciséis años hubiesen sido un sueño del cual me hubiesen despertado de repente, volviendo a un infierno de soledad y silencio.

Mis dedos se mueven y, sin quererlo, mis ojos se vuelven a clavar en ese arriate y susurro tu nombre. Es en ese momento es cuando escucho un ladrido desde el fondo de mi mente. Aparto las manos y me pongo en pie, manteniendo la mirada fija en el mismo punto.

—¿Me esperarás? –pregunto, conteniendo el aliento.

Y es entonces cuando te veo. Estás parado en frente y me miras, moviendo el rabo me ladras, me das la espalda y empiezas a correr, alejándote, dejando un camino de color café con leche y luego más blanco delante de mis ojos, esperando que algún día yo lo recorra.

Sin embargo, esa ilusión se esfuma, y vuelvo a ver ese arriate donde antes estabas posado. Me vuelvo a romper por dentro, sintiendo un dolor que recorre cada fibra de mi piel y se instala para siempre. La cadena que aflige mi corazón se aprieta un poco más, pero esta vez, sonrío, mientras rompo a llorar de nuevo.

—Nos volveremos a ver.